Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
(Caracas, 16 de julio, Noticias24).- El pasado lunes, Las autoridades panameñas
secuestraron material bélico en un barco de bandera norcoreana que procedía de
Cuba y que pretendía pasar el canal de Panamá. La información la dio a conocer
el propio presidente de esa nación, Ricardo Martinelli. Sin embargo, no es la primera
vez que Cuba se ve envuelta en una guerra silente entre potencias.
1962 sentó el precedente para la isla caribeña.
Tampoco es el primer intento bélico que ha presenciado el mundo en este año. Otras
naciones como Corea del Norte (quien se encuentra directamente involucrada en
este caso) e Irán, han desafiado directamente el poderío de los Estados
Unidos de Norteamérica, desarrollando programas nucleares que, según alegan,
se usarían con “fines científicos y de desarrollo”. Pero que no por eso dejan de
preocupar a la comunidad internacional.
Cuba había sido un país estrechamente ligado a los intereses norteamericanos
desde su independencia de España en 1898. La revolución de Fidel Castro en 1959,
que en un principio no se definía como comunista pero que tenía una clara
orientación nacionalista, comenzó a tomar medidas que lesionaban los
intereses estadounidenses. La reacción de Washington fue inmediata: ruptura de
relaciones en 1961, imposición de un bloqueo económico, excluyó a Cuba
de la OEA (Organización de Estados Americanos) y organizó, mediante operaciones
secretas de la CIA, una fallida invasión de emigrados anticastristas en Bahía de
Cochinos o Playa Girón en abril de 1961.
En ese contexto, el régimen de Fidel Castro viró hacia el alineamiento con
el bloque soviético y el establecimiento de una dictadura comunista en la isla.
En octubre de 1962, aviones espías norteamericanos U2 detectaron la construcción
de rampas de misiles y la presencia de tropas soviéticas. El 22 de octubre, con
el apoyo claro de sus aliados occidentales, Kennedy toma una medida de gran dureza:
establece una “cuarentena defensiva”, es decir, un bloqueo de la isla, desplegando
unidades navales y aviones de combate en torno a Cuba. Si los navíos soviéticos
intentaran forzar el bloqueo, el conflicto armado entre los dos superpotencias estaba
servido.
Hoy en día, la historia no ha cambiado mucho, Cuba tiene 55 años bajo el
mando de los hermanos Castro y aunque si bien es cierto que ha habido
acercamientos y ciertos coqueteos con el Norte para lograr una apertura hacia la isla,
en realidad sigue existiendo el bloqueo y el discurso antimpelista de la nación, quien ha
buscado aliados en la región, como Venezuela y muestra abierto apoyo a Corea del
Norte y a Irán.
En la actualidad también ha cambiado otro escenario, ya Estados Unidos y
su más acerrímo rival, Rusia, no se miden de frente y el nivel de hostilidad
que reinó durante décadas entre ambas potencias disminuyó considerablemente. Ahora
Estados Unidos ha encontrado otros enemigos: Irán y Corea del Norte, ambos por su
pretensión nuclear y sus amenazas de guerra contra Norteamérica.
El hallazgo de Panamá enciende las alarmas, tanto por el contenido del
mismo, por el origen del barco y el destino al que se dirigía (el cual hasta ahora es
desconocido). Norcorea ha puesto en vilo al mundo durante el último año, pues ha
batido récord en intentos nucleares y en lanzamiento de misiles de corto alcance.
Para el pasado 20 de mayo, la nación asiática había lanzado su sexto misil y el
hecho fue considerado como los primeros gestos beligerantes por parte del
régimen de Pyongyang después de un periodo de varias semanas en las
que rebajó notablemente el tono de su última campaña de amenazas bélicas contra
Corea del Sur, Japón y Estados Unidos.
Varias resoluciones de la ONU, aprobadas después de que Pyongyang realizara
pruebas nucleares subterráneas y de misiles balísticos, prohíben al régimen
lanzar proyectiles con mayor alcance y carga útil, al considerar que se encuentran
dentro de un programa para el desarrollo de armas nucleares intercontinentales.
Lo cierto es que la respuesta de Panamá ha sido contundente: “El canal es de
la paz y no de la guerra”. Mientras tanto, el mundo se pregunta si tras estos sucesos
se podrían abrir las posibilidades para un nuevo conflicto.
Por: Noris Argotte Soto/ Departamento de Investigación/ Noticias24