Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.
La Habana, 18 de Enero.- A las puertas del policlínico de Santos Suárez, en
Cocos y Rabí, y en la escuela Jesús María Heredia, antigua escuela Pía, perteneciente a una orden religiosa, las autoridades han dispuesto la
desinfección del calzado y manos de todos los que entran, explicando que
las medidas se deben al brote de cólera; mientras, la prensa afirma que la “Transmisión de esta enfermedad se encuentra en fase de extinción”.
Empleados de guardia, en las entradas, mandan a limpiarse las suelas de
los zapatos en unos paños colocados en bandejas con desinfectantes y
le vierten en las manos un líquido, orientándole frotárselas bien.
En las cercanías del policlínico, y por todo el barrio habanero de Santos Suárez existe, desde hace
tiempo, un salidero de aguas albañales, y según rumores, esta puede ser la causa de que una
embarazada haya contraído el cólera.
Éste policlínico, fue recientemente trasformado en Hospital pediátrico por la necesidad que creó el
cierre, y por el peligro de derrumbe del Hospital Marta Abreu, Hospital materno-infantil ubicado en
la calle de Línea, en el vedado, La Habana.
En los centros hospitalarios, de otros territorios con casos de cólera, toman estas medidas de
desinfección y limitan las visitas, y hay escuelas cerradas o aplican en ellas medidas de desinfección.
Desde hace meses, el gobierno declaró falsamente la erradicación de las enfermedades diarreica,
y aún persiste el silencio oficial sobre el progreso de la epidemia del cólera.
El 15 de enero, las autoridades sanitarias rompieron su silencio con una nota tranquilizadora, que
sustituye la palabra “epidemias” por “trasmisión” y afirma, que el 6 de enero detectó un incremento
de las enfermedades diarreicas agudas en La Habana, y detectó 51 casos de cólera: “disponemos
de todos los medios y recursos necesarios para la erradicación de la enfermedad, y como resultado
de las medidas adoptadas, la trasmisión se encuentra en fase de extinción”, aseguró la nota.