Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.
La Habana, 9 de marzo.- La Asociación de Combatientes de la Revolución suspendió en el 2012 el pago de pensiones a sus miembros.
A quienes desde los años 90 daba mensualmente 150 pesos cubanos, que redujo luego a 120 y por último a 100. El último pago lo recibieron en diciembre. Según perjudicados.
Esta asociación de veteranos creada en los años 80 por Fidel Castro como una "Vieja Guardia" con fines políticos y para-policiales, hoy agrupa fundamentalmente a ancianos.
La Asociación de Combatientes cuenta con una red de Casas del Combatiente para organizar políticamente y atender en sus necesidades a los veteranos de la lucha armada contra el dictador Batista (1952-1958) la batalla de Bahía de Cochinos, Playa Girón (1961) y las guerras de África.
La policía política emplea en sus fascistas "mítines de repudio" a los que aún pueden participar, pero hace años que la mayoría perdió capacidad para ello por la edad o se niegan por descontento político.
Un veterano de la lucha clandestina contra Batista me refirió hace años que en asamblea, en el
local de Serrano y Enamorados, Santos Suárez, la mayoría de los asistentes se negó a participar en uno de esos actos de acoso contra el Dr. Darsi Ferret.
Y muy desilusionados con la situación de Cuba acostumbran a quejarse en conversaciones privadas donde afirman: "Yo no luché por la m… ésta" y repudian a los directores de la Casa del Combatiente y al grupo que se conducen como chivatos y porristas.
En enero, al suspenderles la pensión, sus funcionarios les orientaron acudir a las oficinas correspondientes de Seguridad Social, pero allí les dicen que no. Seguridad Social atiende con gran limitación de recursos a personas sin pensión alguna.
La esposa de un combatiente anciano baldado y sin hijos que lo atiendan refiere: "Me mandaron a pedir la pensión a Seguridad Social y fue una mentira para salir de nosotros, la empleada de Seguridad me dijo: "No tenemos
dinero para los combatientes". "!Pero si mi marido participó en todas las guerras!" , dije, y me contestó: "Ya eso no vale; tu marido tiene retiro por jubilado, sí, yo sé que no alcanza, pero no tenemos para los jubilados; si quieres te apunto en el comedor, pero esa comida no se la comen ni los perros, por tu edad tú no puedes ir al comedor, dame la dirección para ver si te la llevan a la casa".
Se acabó la época en que cada año los llamaban para darles alguna condecoración y hacerlos sentirse héroes, según método estalinista de ganar partidarios; ahora, como el mismo Régimen que apoyaron son inútiles por viejos y "ya no valen".