Por Eduardo Herrera Durán.
LA HABANA, 4 de septiembre.- Muchas personas conocen que la afección
psíquica por tensiones, y la fatiga o cansancio, pueden ser causas de
iatrogenias (error médico). En Cuba, el personal médico está muy
propenso a cometer estas faltas por las dificultades que afrontan
diariamente.
A estas dificultades se suma la carencia de recursos y medios para
el desempeño de su labor, y la falta de información médica -como
la existente en internet-, que no la sustituye Infomed (Portal de
Salud Cubano).
Quien sufre esta situación es el pueblo, que sin darse cuenta, en
muchas ocasiones es maltratado en las instituciones de salud,
donde no se les brinda una atención óptima.
Ejemplos de afectaciones que fueron resultado de las realidades
afrontadas por los galenos en nuestro país, son dos pacientes que
no revelaron sus nombres por “temor a las medidas que puedan
tomar con ellos o los médicos”.
Una señora, de aproximadamente cincuenta años de edad, cuenta
que hace unos diez años fue operada en dos ocasiones de columna
lumbar, en el Hospital Ortopédico Frank País, provocándole una
afección invalidante.
Desde el año 2004 esta paciente se encuentra en espera de un
permiso para viajar y ser operada en España, donde su problema
supuestamente tiene solución. Ella también refiere que cada día
se le hace más difícil poder moverse.
A otra paciente que fue operada, en una primera ocasión,
de un quiste de ovario, en el Hospital Ginecológico América
Arias (Maternidad de Línea), le perforaron el colon, sin que el
cirujano se percatara del daño causado por su negligencia.
Según refiere la paciente, “después de varios días con molestias
fui llevada al Hospital Universitario Calixto García, donde me
diagnosticaron una peritonitis y hubo que hacerme una
colostomía”. Seis meses después, le fue restablecido el tránsito
intestinal.
La ginecóloga que la operó por primera vez fue sancionada, a pesar
de no haber sido denunciada por la paciente, que luego de escuchar
el testimonio de la doctora, sobre sus problemas con el transporte
y la escuela de sus hijas, decidió no agravar más la tragedia
cotidiana de la cirujana.
La paciente agradece al Dr. Baldoquín, cirujano del Calixto García,
por haberla tratado con tanta pericia y amabilidad, y culpa al
gobierno de no preocuparse por mejorar las condiciones de vida y
laborales de todos aquellos que tratan con la vida humana, a
quienes les está agradecida, a pesar de que sufrió un daño en
esa ocasión.
Fuente: Hablemos Press/ La Habana.