Por Magaly Norvis Otero Suarez.
La Habana, 6 de Mayo.- Blanca Hernández Moya se queja de los
maltratos que recibió recientemente de la doctora que labora
en el consultorio médico número 38 en el municipio Centro Habana,
por estar afiliada al Movimiento Damas de Blanco.
Al anunciarse la apertura de los consultorios médicos como parte
de un programa social, a inicio de los años 80 del pasado siglo, el
entonces presidente de Cuba Fidel Castro, dijo que darían
atención a 120 familias cada uno, y que en él se atenderían
todas las personas sin importar sus ideologías políticas.
Hernández Moya, de 78 años de edad, dice que no encuentra
razones para creer lo que dijo el ex gobernante y expone sus
sufrimientos como prueba.
“En el mes de diciembre, comencé a padecer unos dolores en la
columna, que cada día se fueron agudizando más, después de
algunas pruebas indicadas por una Geriatra, supe que tenía
problemas en los huesos”, señaló Hernández.
Según la Dama de Blanco le indicaron un tratamiento con
vitaminas inyectables, pero al asistir a la posta médica, se percató
que la doctora Glensley Zapata, que labora en ese consultorio,
le ponía pretextos absurdos para atenderla.
“Tengo que ir a otro consultorio, que no es el que me corresponde
a pedir que me inyecten”, dijo Hernández y agregó: "me he
quejado a distintos órganos de gobierno, sin encontrar solución,
ni atención a mis reclamos.
Cuando Hernández acudió al consultorio la doctora le refutó: ¡Por
qué no te atiendes con los médicos de la embajada americana,
si tú no estás de acuerdo con el comunismo! ¿Que buscas aquí?
“Valdría la pena cuestionar la vocación humanista de la que tanto
alardea el gobierno comunista”, expresó Hernández.
Varias personas consultadas coincidieron que el servicio médico
para el cubano de a pie es deficiente, y que donde es efectivo y
confiable es en las clínicas para la élite gobernante y
el turismo internacional.
Fuente: Hablemos Press/ La Habana.
