Por Ernesto Aquino/ Hablemos Press.
La Habana, 5 de Febrero.- Beatriz Rivas Santos, una mujer con tres meses de embarazo,
fue víctima de amenazas por parte de la policía política.
El agente de la Seguridad del Estado Julio Fonseca, llevó sus presiones al extremo de
proponerle que se realizara un aborto; incluso, le ofreció los servicios médicos
de un especialista para facilitarle la interrupción de su embarazo.
Rivas Santos, compareció ante las autoridades policiales por estar casada con Walter
Clavel Torres, un opositor político, miembro de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU).
Por espacio de dos horas, la esposa de Clavel Torres fue sometida a propuestas
indecorosas y degradantes.
El oficial a cargo del interrogatorio, nombrado Julio Fonseca, le insistió para que se
divorciara de su esposo, y le advirtió que podía ser perjudicada si insistía en continuar
con su relación matrimonial.
“El trato que recibí fue vergonzoso” -declaró Beatriz Rivas- “Me humillaron como mujer
y como esposa; pero lo más doloroso fue la crueldad de proponerme que abortara”.
Por su parte, Walter Clavel responsabilizó al gobierno del presidente Raúl Castro, y a los
órganos represivos de la Seguridad del Estado, por las consecuencias negativas que se
deriven de estas acciones violatorias.
“Mi esposa ha quedado muy afectada sicológicamente” -afirmó Clavel Torres- “está
deprimida, y temerosa con el futuro de su embarazo.
"Yo hago responsable al gobierno, a la Policía Nacional y a la Seguridad del Estado
por la afectación que pueda sufrir la salud de mi esposa y de nuestro bebé”.