Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
El Gobierno de Raúl Castro está apostando por un deporte de élite como el golf, con el que quiere convertir a Cuba en un joya exclusiva, una referencia para este sector en el Caribe, generando miles de puestos de trabajo. El Decreto Ley 273, firmado por Castro en julio de 2010, permite el arrendamiento de propiedades.
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Lujo, placer, confort y excentricidad en socialismo. A esas categorías con sello propio le a puesto el ojo el presidente cubano Raúl Castro para oxigenar la economía de la isla
Ahora el Gobierno está apostando por un deporte de élite como el golf, con el que quiere convertir a Cuba en un joya exclusiva, una referencia para este sector en el Caribe, generando miles de puestos de trabajo.
Para concretar parte de este objetivo la empresa canadiense Standing Feather International (SFI), invertirá en un principio 410 millones de dólares en un enorme complejo residencial, hotelero y golfista en la zona de Guardalavaca, en la oriental provincia de Holguín, curiosamente la cuna del expresidente Fidel Castro.
Desde los años 90 la isla cuenta con complejos dedicados al golf, pero la novedad está por venir este año, cuando arranque este proyecto, que finaliza en 36 meses, según estimados.
Este es uno de los cuatro planes aprobados, valorados en 1.500 millones de dólares, que entra en más de una docena de proyectos avalados por Castro.
El golf, un deporte al que Fidel execró de Cuba tras el triunfo de la revolución en 1959 por su "cuerpito oligarca", es ahora el objetivo en la era de su hermano Raúl para seguir potenciando el pujante mercado turístico de la isla, por el que ingresan a las arcas más de 2.500 millones de dólares anuales.
Chris Nicolas, managing director de SFI, explica que la meta de este enorme complejo es darle a Cuba un punto de referencia "muy exclusivo para el mercado de jugadores y amantes del golf. Invertiremos en principio $410 millones pero la cantidad quizá llegue a 450".
Concentrándose en esta meta, Cuba anunció en 2010 que respaldaría la creación de 16 campos dedicados al golf, y para esto el gobierno modificó el Código Civil con el fin de incentivar la inversión foránea.
Con este aval en mano, Nicolas y su compañía podrán garantizarle a los futuros compradores que el bien que adquirirán les pertenece sin riesgos.
El Decreto Ley 273, firmado por Castro en julio de 2010, permite el arrendamiento de propiedades por 99 años por parte de inversionistas extranjeros, aunque el gobierno conservará la propiedad del terreno.
Un caddy y dos mojitos
El Caribe es un paraíso para el turismo, y el negocio deportivo del golf está bastante expandido en la zona, una cuestión que no le preocupa a SFI ni a otros empresarios canadienses o británicos que ya tienen negocios de este ramo en Cuba.
En la mayor de las Antillas se organiza por ejemplo la Copa Montecristo de Golf. La isla tiene un campo de 18 hoyos y uno de 9, en Varadero, pero la competencia será bastante ardua con la vecina República Dominicana con 33 campos, Bahamas con tres, o la isla Canouan con 2.
Pero ¿cuál será la diferencia, se pregunta la gente? Las dudas las salda Jorge Piedra , asistente ejecutivo de SFI: "la idea es que se va a desarrollar la zona de Guardalavaca más como una comunidad entera que como resort turístico... en este proyecto habrá dos campos de golf con estándares de campeonato".
Más claro aún, "la calidad es lo que nos va a ser distintos", agrega. La empresa apuesta por un estándar cinco estrellas o hasta seis estrellas: un sector muy exclusivo.
"Perseguiremos un mercado de alta calidad y los estándares son muy elevados. Las residencias serán muy distintas a las que se ofrecen en el Caribe y el servicio también será premium", dice el ejecutivo.
El precio estimado de una vivienda -bastante lujosa-, será de aproximadamente 600 mil dólares la unidad- Habrá bungalows y villas disponibles.
El canadiense Graham Cookeel, galardonado arquitecto de campos de golf, será el diseñador en Guardalavaca.
Los compradores a los que se apunta son 44% canadiense, 40% suramericano y el resto de Europa y Asia. De esta manera, Castro quiere hacer de Cuba una verdadera isla de la felicidad para el golf donde los dólares serán bien recibidos.