Por Jorge Alberto Liriano Linares.
Camagüey.- Recluso en huelga de hambre corre el riesgo de morir después de 24 días aislado y abandonado en la celda de castigo de la prisión provincial Kilo 7 en Camagüey.
El preso común Oscar Marrero Esquivel, de 34 años de edad, inició la huelga alimentaria el pasado 1 de enero en reclamo a un proceso legal justo y trasparente que le permita demostrar su inocencia ante un supuesto delito de corrupción de menores por el que fue sancionado a 10 años de privación de libertad.
En declaraciones escritas, el huelguista argumenta que fue víctima de un proceso amañado y fraudulento, manipulado por la madre de su novia, quien se desempeña como funcionaria del MININT en la provincia, que utilizó sus poderes para encausarlo y sancionarlo.
El preso Marrero Esquivel, permanece bajo régimen de tortura desde hace 17 días, su estado es crítico y de continuar sin asistencia médica en el aislamiento impuesto por las autoridades, su vida corre peligro.
Vale la pena significar que este ser humano es la tercera vez que se lanza en huelga, argumentando que en las anteriores ocasiones fue engañado por la fiscalía, por lo que ahora su decisión es irrevocable, consiente que las autoridades penitenciarias respetaran el derecho a la muerte pues de hechos con la tortura que le imponen aceleran el proceso.
