Por Roberto de Jesús Guerra Pérez/ Hablemos
Press.
La Habana, 22 de agosto.- El joven prisionero
político guantanamero Eider Frometa Allen se
declaró en huelga de hambre y fue trasladado
a una celda de castigo, informó su hermano
Enyor Díaz.
"Nos acaban de informar que Eider se declaró en
huelga de hambre el lunes, debido a que las
autoridades persisten en que se ponga la ropa de reo común",
dijo Enyor Díaz, el martes en la noche, en una conversación
telefónica.
Eider, de 23 años de edad, había informado -el lunes- que el
domingo el jefe de cárceles y prisiones de la provincia, el oficial
Yoelvi Cajigal, junto a varios guardias lo golpearon esposado
para que se pusiera la ropa.
"Me cayeron a golpes los guardias por la ropa de civil, me
obligaron a ponerme ropa de preso y me ripié la ropa de preso.
Eso fue más o menos a las 10:00 de la mañana. Ahora estoy en
otro piso, y sigo vestido de civil con un short que me prestaron",
dijo Eider.
"Las manos las tengo adoloridas porque me apretaron las
esposas, me dieron por las piernas y el abdomen, la boca me
la taparon, fueron como 5 o 6 guardias los que me dieron y
el jefe de cárceles y prisiones de aquí Yoelvi Cajigal", agregó.
El 2 de julio también los carceleros le dieron una golpiza a
Eider para obligarlo a ponerse la ropa pero al resistirse fue internado
en una celda de castigo.
Eider fue arrestado en la madrugada del 10 de marzo del 2012
cuando salió de la casa de un amigo -en la ciudad de
Guantánamo- que permanecía sitiada por un despliegue
policial. Le levantaron al día siguiente una causa por
el delito de Desobediencia y 5 días más tarde (15 de marzo) fue
llevado a un juicio.
La condena impuesta por un tribunal de la provincia fue de
un año de privación de libertad. Ese mismo día en que lo
condenaron lo trasladaron a la cárcel Combinado de Guantánamo,
donde ha mantenido una postura de preso plantado, según los
testimonios de sus compañeros y familiares.
"El martes fui a la prisión y solicité que me dejaran verlo para
ver en las condiciones en que se encuentra actualmente y
no me lo permitieron", declaró Griselia Allen Esterlín, su madre.
Niorvis Rivera Guerra, prisionero político, también se encuentra
plantado en esta misma cárcel, exigiendo que respeten los derechos
de los prisioneros, informó Rogelio Tavío, un activista de derechos
humanos de Guantánamo.

