Por Jaime Leygonier
LA HABANA, 19 de Julio.- A los empleados en los servicios de la industria turística
los advirtieron sus jefes de que en caso de que conversaran con los turistas
extranjeros, y aun con cubanos, sobre la epidemia de cólera, o cualquier otra,
perderán sus empleos, según informan empleados.
La orden fue clara en la industria turística de la playa de Varadero, por vivir
muchos de sus empleados en la cercana ciudad de Cárdenas, cuyo carnaval
suspendió el Gobierno por la epidemia.
El Gobierno guarda secreto sobre la epidemia de cólera que reconoció en
el 2012 con seguridades de que estaba controlada y la declaró en falso extinguida
precisamente cuando comenzaba a extenderse, y ahora es, o se encamina
a hacerse, endémica.
También calla sobre el dengue y la actual epidemia de paludismo, secreto cuyo
objetivo es impedir que disminuya el turismo extranjero.
Y secreto causante de que se extendieran por el País estas enfermedades
erradicadas de Cuba a fines del siglo XIX, porque no declararlas por la negativa
estatal de reconocerlas impidió a las autoridades sanitarias declarar
cuarentena en los territorios en epidemia.
En Cuba, los meses de junio, julio y agosto, debido a su calor tórrido y lluvias,
son históricamente meses de enfermedades diarreicas y tropicales, y coinciden
con una temporada turística desde el extranjero.
Varadero es puerto libre, recibe anualmente cerca de 1 millón de visitantes tiene
una de las infraestructuras hoteleras mayores de la región del Caribe y aporta al
Gobierno del 30 al 40% de los ingresos del sector turístico.
El Estado cubano, quien no protegió sus fronteras de la importación de estas
enfermedades y luego con su habitual secretismo impidió aislar los territorios
con brotes para prevenir que no se propagaran por el País, se concentra
en sus métodos históricos de apartheid:
Aislar a los turistas extranjeros de cualquier cubano para que no conozcan la
realidad nacional.
Fuente: Hablemos Press/ La Habana