Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Por vozdesdeeldestierro.juancarlosherreraacosta.over-blog.es
Apenas me enteré el pasado 22 de julio de la noticia del fallecimiento del ingeniero
y político cubano, Oswaldo Payá Sardiñas, en un dudoso accidente
automovilístico, sentí profundo dolor por ver partir a una persona de su nobleza,
modelo de lucha desinteresada por el pueblo cubano, a quien tuve el honor de
conocer cuando le entregué el Premio a la Apertura Democrática, reconocimiento
de CADAL en el octavo aniversario del Proyecto Varela. Y seguidamente pensé
en que podría ser la gota que rebalse el vaso lleno de abusos del régimen
castrista y una oportunidad de cambio.
Lamentablemente, a pocos días del fallecimiento de uno de los referentes más importantes de la oposición al régimen castrista, no son diferentes los hechos
que se observan a los que siguieron a otras muertes que ya ha cobrado los
53 años de dictadura.
Sí se han visto numerosas y significativas reacciones internacionales, como las declaraciones hechas por el ex presidente de Polonia, Lech Walesa y el ex
presidente de Chile, Eduardo Frei, así como de actuales jefes de Estado que
lo conocieron personalmente o sabían de su lucha por los derechos políticos,
económicos y sociales en Cuba. Por ejemplo, el sentido minuto de silencio pedido
por el presidente de MéxicoFelipe Calderón y sus palabras de reconocimiento y admiración al líder humanista cristiano con quién compartió valores y solidaridad interpartidaria a nivel regional en foros como los de la Organización Demócrata Cristiana para las Américas (ODCA).
Aunque políticos y activistas de todo el mundo lloraron su muerte, e hicieron declaraciones lamentando la pérdida, los Castro no se han inhibido para
seguir reprimiendo cualquier movimiento de oposición en la isla. La conducta que
caracteriza a la dictadura se ha visto ejemplificada cuando el senador chileno
Patricio Walker intentó viajar para asistir al funeral de su amigo, pero el consulado cubano en Chile le negó la visa. Seguido de actos tan inhumanos como la de no respetar el dolor ajeno ni en el funeral, cuando el día martes 24 de julio
detuvieron 25 activistas que fueron a honrar la memoria, junto al cajón, de quien
fue su compañero de lucha por la libertad de Cuba. Y ya no llama la atención que
sea parte de la práctica diaria del régimen castrista negar la entrada al país de
amigos de los disidentes y encarcelar a opositores.
Por su parte, el periódico oficial Granma acusa de calumniadores a los gobiernos extranjeros que han solicitado transparencia en la investigación y de esa manera
rechaza el compartir las evidencias del accidente con las familias de las víctimas
y mucho menos con gobiernos extranjeros o la prensa internacional. El régimen
cubano que no acostumbra dar cuentas ni al pueblo cubano tampoco lo hará a la comunidad internacional.
La viuda de Oswaldo, Ofelia Acevedo y su hija Rosa María, se encuentran en su legítimo derecho de desconfiar sobre la versión oficial, sospecha justificada al
recordar el incidente sufrido días antes por el mismo Oswaldo y el hecho de que
había recibido sistemáticamente amenazas contra su vida por parte de la policía
política de Cubadurante décadas.
Así es como las causas del accidente que se cobró la vida del líder del
Movimiento Cristiano de Liberación (MCL) y la del joven del mismo movimiento, Harold Cepero, siguen sin transparentarse. Durante todos
estos días esperábamos las declaraciones de los dos jóvenes testigos para
ver si confirmaban o no el reporte oficial que declara que ha sido un accidente
por la violación del límite de velocidad del conductor, Angel Carromero,
vicesecretario de Nuevas Generaciones del Partido Popular.
Asimismo, el presidente de la Liga de la Juventud Demócrata Cristiana de
Suecia (KDU)Jens Aron Modig, quien también sobrevivió al accidente, hasta
el lunes 31 en que dio una conferencia de prensa, no había podido regresar a
su país. El joven sueco habló ante periodistas nacionales e internacionales, y
reconoció lamentar sus acciones (llevarle 4 mil euros a Payá y realizar un intercambio de experiencia con jóvenes del MCL), aludiendo desconocer que
dichas actividades eran ilegales en Cuba. Sea cierto o no su pesar, sus acciones
son ilegales porque Cuba es una dictadura, porque en una democracia no
es ilegal hacer visitas a partidos del mismo ideario y realizar actividades en forma conjunta. Dudo que esté muy apenado por haber ayudado a quien trabajó con gran tenacidad y honestidad por la libertad de sus compatriotas. Apenado debe estar
por no poder decir lo que realmente piensa y estar él sufriendo en carne propia
un pedacito de la represión que sufren los cubanos diariamente.
Lo que la comunidad debe alertar a estas alturas es que las personas que
visitan Cuba no son plenamente libres de ejercer los derechos de movilidad
como en el resto del mundo democrático. La comunidad internacional debe estar
atenta a la tercera víctima que se podría cobrar este accidente.
Me refiero a que en este momento el español Ángel Carromero se encuentra
imputado por el régimen cubano con cargos de homicidio y teme ser
condenado hasta 10 años de prisión.
El español pidió que ''en vez de preocuparse de ver la muerte de Payá con fines
políticos que lo ayuden a sacarlo de allí''. Se podría inferir de sus declaraciones
que teme que el régimen cubano se ensañe con él por la repercusión internacional
que tuvo el accidente. Alguien tiene que pagar y parece que ese es Carromero.
No llamaría la atención que los Castro lo utilicen como moneda de cambio con
Rajoy y que lo fuerce quizás a que España adopte una postura más indulgente
ante las violaciones de los derechos humanos de Cuba o facilite que Europa
levante la condena a Cuba en la misma materia.
Sea como sea, en esta semana se han ejemplificado las prácticas permanentes
de instauración del miedo por parte de la dictadura cubana que le han permitido mantener la voz de mando por cinco décadas mientras que la voz de solidaridad
con Cuba permanece en sordina.
* Micaela Hierro Dori es Coordinadora de Programas de CADAL. En su última
visita para llevar solidaridad a quienes en Cuba luchan pacíficamente por la
apertura democrática, fue detenida e interrogada por la Seguridad del Estado
luego de reunirse con el laico Dagoberto Valdés en Pinar del Río.
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