Zonas económicas especiales y nexos con petroleras de aliados, son las metas
Por: FRANK LÓPEZ BALLESTEROS
1-12-2013
El Gobierno cubano quiere exorcizar su pasado expropiador. Consciente que el dinero extranjero es el que podría salvar su revolución del colapso, el presidente Raúl Castro está en la búsqueda de capitales dispuestos a invertir, y para ello las garantías están dadas.
Desde una legislación para iniciar la comercialización y construcción de proyectos inmobiliarios de campos de golf y hoteles; proyectos petroleros con transnacionales de Europa y Asia, y ahora la construcción de una zona económica, los cubanos están atentos a los coqueteos capitalistas del Gobierno.
La han bautizado como la "Zona Especial de Desarrollo de Mariel (ZEDM)", aunque eufemísticamente la llaman el "Hong Kong cubano", y aunque es en teoría una "Zona Económica", el lugar será el mayor experimento capitalista de la historia posrevolucionaria con el que el Gobierno comunista de la isla quiere atraer dinero.
La apertura de la ZED en el puerto de Mariel (Artemisa), será en enero de 2014, y allí se aplicarán políticas económicas especiales en las que el Estado cubano no ejercerá grandes controles ni exigirá propiedad mayoritaria, permitiendo a los capitales extranjeros desarrollar proyectos a libre albedrío.
En los últimos meses funcionarios de la isla se han reunido con inversores de Canadá, Rusia, Brasil, China y de países de la Unión Europea como España e Italia, para ofrecerles, en el caso de la ZEDM, garantías jurídicas necesarias sin temor a futuras expropiaciones.
El Gobierno viene repitiendo que "la inversión privada no debe expropiarse", una opinión que va en contrasentido de países como Venezuela, Ecuador o Bolivia, aliados clave de La Habana, que vienen ejerciendo políticas estatizadoras contra capitales extranjeros.
Actualmente en la isla están vigente unos 190 negocios mixtos entre el Gobierno y extranjeros, dice el Ministerio de Comercio exterior cubano.
La economía de la isla mantiene un crecimiento de 3%, según el Gobierno, esperando mantener ese ritmo en 2014, por lo que todas las esperanzas están puestas sobre la ZEDM, y los proyectos cubanos vinculados a la explotación petrolera.
Recientemente el presidente de la petrolera rusa Rosneft, estuvo en Cuba escuchando las bondades de invertir en la isla.
Ya varias empresas petroleras rusas como Gazpromneft y Zarubezhneft participan en la exploración y perforación para buscar petróleo en aguas profundas de Cuba, aunque los resultados no han sido favorables.
En 2011, última cifra disponible, la isla recibió $4.500 millones en inversión extranjera, y por la venta de servicios médicos y especializados logra movilizar sus finanzas, donde Venezuela, con $6.000 millones en compras en 2012, fue su principal cliente.
Castro está buscando hacer atractiva la realidad social de Cuba, donde la prohibición de derecho a huelgas, sindicatos, pagos centralizados a través del Estado e impuestos bajos, podría ser beneficioso para capitales extranjeros.