LA HABANA (EFE). Cuba opinó que despenalizar la marihuana sería una “irresponsabilidad histórica” que podría conllevar un “daño irreparable”, según afirmaron ayer en La Habana fuentes oficiales.
El secretario de la Comisión Nacional de Drogas de la isla, Israel Iván Suárez, hizo esta consideración al ser preguntado por la presentación en Estados Unidos de un proyecto de ley para legalizar la marihuana, el primero de su tipo en el país norteamericano.
Suárez, funcionario del Ministerio de Justicia cubano, manifestó que tratar de despenalizar la marihuana “no es racional” y adujo razones de tipo jurídico, sanitario y social, así como los problemas que puede causar para otros países de la zona.
Recordó que tomar una decisión de esas características conllevaría romper el compromiso internacional recogido en la convención sobre drogas de Naciones Unidas suscrita en 1961.
También alegó que, desde el punto de vista de la salud, se han “demostrado científicamente” los graves daños que causa la marihuana y los problemas sociales que conlleva. Además, la Comisión Nacional de Drogas de Cuba ve con recelo que una decisión de estas características pueda adoptarse en un país tan cercano geográficamente a la isla.
“La costa sur de los Estados Unidos es de los principales productores de la supermarihuana”, recordó Suárez.
Por su parte, Carmen Borrego, que representa al Ministerio de Salud Pública en la Comisión Nacional de Drogas, manifestó que una medida así sería muy negativa para los sectores sociales más vulnerables del país.
“Habría que preocuparse por fortalecer los sistemas de salud en la región y fundamentalmente de ese país (en alusión a EE.UU.) antes de pensar en que eliminar determinadas prohibiciones va a resolver un problema tan serio, vinculado no solo con la salud, sino con la violencia o el crimen”, indicó Borrego.
Suárez y Borrego hicieron estas declaraciones a preguntas de corresponsales, en una comparecencia de prensa en que explicaron la estrategia de Cuba con relación al consumo y tráfico de drogas.