LA HABANA (AFP, Reuters). Cuba, que implementa reformas para hacer más eficiente su economía socialista, deberá “deslindar” con urgencia las funciones del Estado y sus empresas tras años de paternalismo y mala gestión, dijo el miércoles un medio oficial.
El comentario llega poco antes del inicio el sábado del congreso del gobernante Partido Comunista, que examinará un plan de reformas económicas impulsadas por el presidente Raúl Castro para hacer sostenible el sistema socialista. Unas 3.700 empresas estatales gestionan gran parte de la economía cubana, muchas de las cuales no son rentables.
”A la empresa lo que es de ella, y a la función estatal lo suyo”, tituló el órgano oficial del Partido Comunista (PCC, único), al señalar que “deslindar las responsabilidades de ambos redundará en un fortalecimiento de sus misiones y de la institucionalidad”.
“Las condiciones del presente no dan margen a mayores dilaciones: o las aguas toman su cauce o nos empujan al precipicio”, alertó Granma señalando que el Estado debe “concentrarse en proyectar las políticas a seguir” sin “restringir o intervenir facultades” de las empresas.
La autogestión empresarial es una de las principales medidas del plan de reformas económicas que impulsa el gobierno de Raúl Castro para hacer eficiente el modelo económico cubano, y que será avalado en el VI Congreso del PCC, del sábado al martes.
El “excesivo” control del Estado “en franca práctica paternalista” llevó a las empresas a evadir responsabilidades, a funcionar con pérdidas, a realizar tareas ajenas a su actividad y a perder capacidad de reacción y movilidad “atadas a decisiones que provenían” de “arriba”.
Según Granma, “el interés por descentralizar y fortalecer el trabajo” de la empresa estatal cubana, “es un acuerdo pendiente en la política económica”, que aprobó hace 14 años el anterior cónclave de los comunistas cubanos, pero que “no se ha logrado generalizar”.
Además del recorte de 1,3 millones de empleos estatales (20% de la fuerza laboral), el plan incluye la liquidación de empresas con pérdidas sostenidas y la reducción “al mínimo” de las que operan solo con presupuesto del Estado.