Este documental lo hice hace algún tiempo y tuve que filmarlo con la única, pequeña cámara fotográfica, que en aquel momentos tenía.
Si la atención los mantiene atados hasta el final verán pedazos de la vida de tres mujeres del oriente de Cuba.
Quise meterme en el hogar de esas mujeres que aunque viven en el campo no tienen la bondad de la vida campestre con agua del rio cerca y la brisa de las montañas. Viven en un oscuro rincón de provincia. En tierra de nadie.
Claro que no es una imagen total de la mujer cubana, yo no me atrevería a eso porque no podría con tanto.
Solo me interesa mostrar lo que este documentalista aficionado ha podido lograr con la plantilla de trabajadores reducida a dos Exilda y yo… porque aunque no lo crean también ‘reordenamos nuestra fuerza laboral’ y ‘reducimos la plantilla’.
Espero que la visión de estas mujeres genere en ustedes alguna opinión, para eso son estas alambradas.