Por Mario Hechavarria Driggs.
La Habana, 17 de Julio.- Los elevados impuestos, el acoso de la
policía y de los Inspectores del Poder Popular, han provocado que
centenares de ciudadanos de la capital entreguen las licencias
que los autorizaban a trabajar por cuenta propia.
Algunos prefieren trabajar de forma ilegal para evitar el excesivo
control del Estado.
El gobierno ha diseñado un reglamento que algunos llaman
“camisa de fuerza”, en el que se obliga al cuentapropista
a pagar las Milicias de Tropas Territoriales (MTT), el Sindicato y
los días de la defensa, con bonos de 15 pesos mensuales. De
no hacerlo el propietario será puesto en lista negra, sufriendo
las continuas visitas y multas de los funcionarios del Poder
Popular.
Muchos negocios de venta de ropa y restaurantes en moneda
convertible han cerrado por la falta de clientela; solamente los
que venden productos del agromercado, y las pequeñas
cafeterías pueden darse el lujo de vender. Los barberos están
pelando en las casas para evitar el pago de impuestos.
Los Inspectores del Poder Popular buscan ganancias a base de
chantajes y sobornos, y no pagan el servicio en ningún negocio
particular. Las excesivas multas que imponen han
provocado graves disturbios en los que ha tenido que intervenir
la policía, siempre apoyando al funcionario del Estado.
Fuente: Hablemos Press/ La Habana
