Los voceros de las Farc, como Sandra Ramírez, viuda de 'Tirofijio', y 'Rodrigo Granda', se alojan en cómodas residencias que, antes de la revolución, eran las casas de los más ricos de la isla.
Foto: AFP
16-9-2012
Luego de rumores que indicaban que el Gobierno y las Farc estarían intentando establecer contactos para un eventual fin del conflicto armada, el presidente Juan Manuel Santos le confirmó la noticia al país y reveló que los contactos venían desde hacía más de un año y que un grupo de voceros ya estaba instalado en La Habana Cuba, esperando el inicio de las conversaciones.
La pregunta que muchos se empezaron a hacer fue: cómo un grupo de guerrilleros, acostumbrados a la maleza, vestidos de camuflado y escondidos en lo más recóndito de las selvas colombianos tomaron un avión y llegaron a Cuba.
El diario El Espectador reveló que, por encargo de ‘Antonio Cano’, jefe máximo de las Farc, Jesús Emilio Carvajalino, más conocido como ‘Andrés Paris’ y Ricardo Téllez, alias Rodrigo Granda, fueron los encargados de adelantar contactos con el Gobierno, a través de Alejandro Éder y Jaime Avendaño.
Según el mismo diario, transcurrieron 18 meses y tres reuniones antes de que las Farc accedieran a negociar fuera del país. Desde el fracaso de los diálogos emprendidos por el Gobierno del presidente César Gaviria, en México y Venezuela, el grupo subversivo había sido reacio a conversar de paz fuera del país.
No obstante, para la ocasión accedieron y fijaron a La Habana como la sede permanente de las eventuales negociaciones. Así, luego de establecer protocolos de seguridad con el Gobierno y protegidos por delegados de Noruega y Venezuela, a finales de enero pasado, los voceros de las Farc aterrizaron en Cuba.
Tras verificar que las garantías del Gobierno cubano eran suficientes, Mauricio Jaramillo, alias El Médico, y Sandra Ramírez, viuda del exjefe guerrillero ‘Manuel Marulanda’, arribaron a Cuba a mediados del mes de febrero.
Desde ese momento, los guerrilleros cambiaron los rudos campamentos levantados sobre barro por las lujosas casas de protocolo que les asignó el Gobierno cubano.
El diario El Espectador detalla que el complejo donde se alojan los comandantes guerrilleros alberga un total de 120 casas que, antes de la revolución cubana, eran las residencias de los más ricos de la isla.
Las casas, rodeadas de jardines, lagos y flamencos, cuentan con aire acondicionado, comida de primera y servicio de mantenimiento las 24 horas. Para el desplazamiento de los guerrilleros por la isla, el Gobierno dispuso de una camioneta con su respectivo chofer.
Las casas, que luego de la revolución pasaron a manos del Gobierno castrista, han sido destinadas para alojar delegaciones internacionales o amigos muy cercanos al régimen. Allí también se hospedaron los cabecillas del Eln, que desde 1999 hasta 2005 intentaron establecer un acuerdo de paz con el Gobierno.
“El interés que Fidel Castro tiene en el proceso de paz de Colombia se nota en el esmero que pone para que todos estemos cómodos”, relató en su momento, un delegado que participaba en el proceso de paz con el Eln.
Para el equipo negociador del Gobierno, el régimen cubano dispuso otra casa, ubicada en el mismo complejo, peo que no es tan cercana a la que hospeda a los guerrilleros
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Fuente: EFE-AFP