Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
LOS ÁNGELES-14 Abril. AFP– Desde el mutismo hasta encendidas
críticas, los deportistas de origen cubano o de ascendencia de esa
nacionalidad reaccionarona la apología sobre Fidel Castro realizada por el
mánager de los Marlins de Miami, el venezolano Oswaldo Guillén, y sus posteriores
La polémica declaración que hizo dias atrás a una revista estadounidense en la que
admitía su admiración por Castro, le costó a ‘Ozzie’ Guillén cinco juegos de
suspensión sin salario y elrepudio de la comunidad cubana en Miami, a la que
pidió disculpas públicas en una rueda de prensa el pasado martes.
El tema tocó también a futbolistas cubanos que se desempeñan en la Major
League Soccer (MLS) y a un buen número de peloteros de ese país en las Grandes
Ligas. Unos fueron sumamente críticos y otros prefirieron abstenerse de opinar,
la mayoría alegando tener aún familiares en Cuba.
“Yo soy uno más de esos cubanos
(ofendidos por Guillén). Por supuesto,
que sí. Yo pienso que él (Guillén) se equivocó.
Después pidió disculpas a todos los latinoamericanos;
y por supuesto a los cubanos. Pero ya es tarde, nunca
tenía que haberlo dicho, ofendió a todos los cubanos
que estamos sufriendo por nuestras familias”,
declaró molesto Yordany Alvarez, volante titular
del Real Salt Lake.
Álvarez, quien desertó de un equipo cubano en la Copa Oro de de la Concacaf de
2009 para continuar su carrera futbolística en Estados Unidos, fue sumamente crítico
con Guillén en una entrevista al sitio FútbolMLS.com.
“No tuvo en cuenta que son cincuenta años de mucha miseria y de una tremenda
dictadura, sin libertad y con mucho sufrimiento en las familias. Ahora, precisamente,
Hugo Chávez está queriendo hacer los mismo en Venezuela”, recalcó Álvarez.
Por su parte, el volante de los Seattle Sounders FC, Osvaldo Alonso, quien
también abandonó un equipo de Cuba en la Copa Oro-2007, prefirió
mantenerse al margen de la polémica.
“Yo oí algo de eso pero cada cual tiene su opinión. Todos saben el sistema en Cuba
como es, cada cual tiene su opinión y hay que respetarla”, dijo Alonso. “No tengo
nada que decir, no estoy involucrado en la política, estoy enfocado en el fútbol”.
Algunos peloteros se mostraron reticentes en su juicio a Guillén, como el veterano
lanzador Liván Hernández, quien se fue de Cuba hace 17 años, o el jardinero Yoenis
Céspedes, que abandonó la isla el verano pasado para firmar un contrato de 36
millones de dólares esta temporada con los Atléticos de Oakland.
“No quiero hablar de política. Todavía tengo familia allá”, declaró Liván
Hernández, quien a los 21 años ganó un título de Serie Mundial con los Marlins de Florida.
“Preferiría no opinar. Todavía tengo mi gente del lado allá”, indicó Céspedes, el pelotero
cubano mejor pagado actualmente en las Mayores.
En igual tono se manifestó el veloz cerrador de los Rojos de Cincinnati, Aroldis
Chapman, al declarar: “No queremos hablar acerca de eso”.
Otros, como Kendry Morales (Angelinos de Los Angeles), Bryan Peña
(Reales de Kansas City), Alexei Ramirez (Medias Blancas de Chicago) y
Freddie González (manager de los Bravos de Atlanta), dieron por buenas las
disculpas de Guillén.
“Yo lo perdono porque no saben lo que es eso”, declaró Morales. “Guillén
está tratando de arreglar por lo que dijo, y yo creo que deberían darle una oportunidad,
porque somos seres humanos, pero creo que si hubiera vivido allí, tal vez tres o cuatro
años, esa mentalidad sería diferente”.
“Vi a alguien arrepentido de verdad, alguien que tenía mucho dolor, alguien que sabía
que había causado a él, a su familia y a un montón de gente mucho dolor, pero para
que limpie su imagen en Miami y, sobre todo allí mismo, en La Pequeña Habana, va a
ser difícil”, apuntó Peña.
Alexei Ramirez, el estelar jugador de cuadro que fue dirigido por Guillén durante su
estancia con los Medias Blancas, reconoció como “un gran primer paso” las
disculpas de su exmánager.