Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Shangai.- El ex primer ministro de Francia Laurent Fabius (1984-1986) y su homólogo italiano Romano Prodi (1996-1998 y 2006-2008) coincidieron, en un encuentro con la prensa china e internacional en Shanghái, en que no hay factores para que se dé una "revolución jazmín" de carácter democrático, en China.
Para Fabius, "hay que ser cuidadosos, porque la situación no es en absoluto la misma" en el país oriental que en Túnez, Egipto, Bahrein o Libia, destacó EFE.
"Es obvio que hay movimientos históricos hacia la libertad, hacia cambios en el desarrollo", dijo, en alusión, sin mencionarlo, a las protestas de 1989, que acabaron en Pekín con un baño de sangre en los alrededores de la plaza de Tiananmen y otras zonas de la capital china.
Sin embargo, "las condiciones no son en absoluto las mismas: el nivel de desarrollo, los sistemas políticos, la manera en la que los medios de comunicación (de cada país) explican las cosas, las reacciones, la historia, la geografía, los intereses... todo eso es diferente", opinó.
Por ese motivo, señaló, "no se puede decir que algo que ha ocurrido en un país será lo mismo en otro".
"Creo que el amor a la libertad es verdadero en todas partes, eso forma parte del ser humano", afirmó Fabius.
Sin embargo, "la consciencia (de la gente de lo que ocurre en el interior y en el exterior de su país), el nivel de desarrollo, las costumbres, los sistemas políticos, son bastante diferentes, y no afectan de la misma manera, eso es un hecho", sentenció.
Mientras en Francia ha habido intensos debates hasta decidir "cuál es la actitud necesaria hacia Libia", en China, para la gente de la calle, las revoluciones del Magreb son asuntos que "están un poco más lejos de la vida diaria, de la vida real", concluyó.
Por su parte, Romano Prodi, quien también fue presidente de la Comisión Europea entre 1996 y 2004, se mostró de acuerdo, aunque señaló la que para él es la diferencia fundamental entre el régimen chino y las dictaduras que han caído en las últimas semanas.
"En China, creo que los actuales líderes, Hu (Jintao, el presidente) y Wen (Jiabao, el primer ministro), han dirigido el país muy bien, y los resultados concretos son fantásticos", afirmó Prodi, "pero dentro de 20 meses ya no estarán en el poder, y ésa es la diferencia clave, es una diferencia enorme".
Aunque China es un régimen donde sólo un partido político, el Partido Comunista de China (PCCh), ostenta el poder desde 1949, hay diferentes familias políticas que compiten por su influencia desde el interior del partido.
"Este concepto de mantener el poder (las mismas personas) de una manera generalmente, digamos, corta, muy bien definida, con reglas, está cambiando lenta y progresivamente" la sociedad y la economía de China, señaló Prodi, "y eso es una garantía de una situación muy diferente" de la de los países de las recientes revoluciones.
Las opiniones de estos dos veteranos políticos europeos, recabadas en un encuentro promovido por la Escuela Internacional de Negocios China-Europa, para cuyo alumnado han estado impartiendo conferencias esta semana, llegan en un momento en que Pekín ha extremado su represión hacia activistas y periodistas extranjeros.
Desde el 20 de febrero, se han convocado a través del portal de derechos humanos Boxun (alojado en Estados Unidos y censurado en China) protestas cada domingo en Shanghái, Pekín y otras ciudades chinas, para pedir cambios políticos y mejoras sociales, aunque de manera silenciosa y no declarada.
Estas convocatorias, cuyo éxito es difícil de medir, ya que quienes acudan a propósito no lo exteriorizan, han sido hasta ahora escasamente secundadas, pero han provocado una desmedida presencia policial en las zonas concurridas de las ciudades donde se convocan.