Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Interceptado por combatientes rebeldes
Bouzaid Dorda, jefe del servicio de inteligencia exterior de Gadafi, tras ser detenido. | Reuters
Agencias | Trípoli
Bouzaid Dorda, jefe del servicio de inteligencia exterior de Muamar Gadafi, ha sido detenido por combatientes rebeldes, según han informado varios testigos.
Dorda será entregado al Consejo de la nueva autoridad libia hoy mismo, ha señalado un combatiente.
La detención de Dorda, ex primer ministro, ha tenido lugar en el distritio tripolitano de Zenata y ha sido llevada a cabo por miembros de una unidad rebelde que se hacen llamar Brigadas del Mártir Abdelati Ghaddour.
Dorda ha sido hallado en una residencia particular, donde permanecía protegido por 20 combatientes uniformado y con fusiles de asalto.
Dorda había asumido su cargo el pasado mes de mayo después de que su predecesor, Moussa Koussa, desertara.
Dorda tenía prohibido de viajar a consecuencia de una resolución aprobada por Naciones Unidas en febrero. Además, es uno de los ex altos cargos gadafistas detenidos desde que Trípoli fuera tomado por las fuerzas rebeldes. El ministro de Relaciones Exteriores de Gadafi, Abdelati Obeidi, fue detenido el 31 de agosto en un suburbio al oeste de la capital.
La intercepción de Dorda se ha producido mientras los rebeldes continúan negociando con personalidades de Sirte, ciudad natal del coronel Gadafi, la posibilidad de una rendición sin derramamiento de sangre, ha asegurado el portavoz insurgente Mustafa Nuh a la cadena de televisión qatarí Al Yazira.
Las palabras de Nuh llegan un día después de que expirara el ultimátum dado por el Consejo Nacional de Transición (CNT) a las últimas plazas gadafistas para que depusieran las armas.
"Las negociaciones continúan. Hemos decidido mostrar más paciencia con nuestros hermanos de Sirte para evitar el derramamiento de sangre", ha señalado Nuh.
Sin embargo, este portavoz no ha indicado si se ha fijado un nuevo ultimátum a los combatientes de esta localidad, a 450 kilómetros al este de Trípoli, o a otras ciudades para que depongan las armas.
La misma fuente ha comentado que aviones de la OTAN bombardearon la víspera varias posiciones gadafistas en la localidad de Bani Walid, a 150 kilómetros al sureste de la capital, que ayer registró choques entre combatientes de ambos bandos.
Nuh ha agregado que ayer miembros de las brigadas gadafistas abandonaron sus posiciones en dirección a Misrata, a 140 kilómetros al noreste de Bani Walid, donde mantuvieron enfrentamientos con rebeldes.
En estos choques, siete milicianos perdieron la vida, según el responsable, que no dio más datos ni cifras de bajas en las filas gadafistas.
Entre tanto, en la ciudad de Bani Walid, uno de los últimos bastiones leales a Gaddafi, se ha podido oír un mensaje radiofónico llamando a la resistencia contra las fuerzas rebeldes.
"Id a las calles para proteger a Warfalla (la poderosa tribu de los Bani Walid). Vienen a matarnos. Quieren extender la corrupción y la destrucción por todas partes. Id allí hoy, hoy, hoy. Ahora que están armados, no hay excusa. Es hora de la yihad", se escuchado en bucle en la ciudad desde una emisora gadafista.
A primera hora de la jornada, decenas de todoterrenos equipados con cañones antiaéreos se han agrupado en la entrada de la localidad, un oasis en el desierto situado 170 km al sureste de Trípoli. Los combatientes fueron tomando posiciones.
A última hora, los combatientes han informado de que varios enfrentamientos habían tenido lugar en la ciudad. Han sido necesarias varias ambulancias para evacuar a las víctimas, con un balance de dos muertos y 12 heridos en el bando rebelde, en su mayoría por armas de fuego.
Pero la gran ofensiva anunciada para los días no ha empezado todavía: "Hoy estamos en 'stand-by'; esperamos órdenes", ha admitido el comandante rebelde Atiya Ali Tarhouni.