Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Las Damas de Blanco y otros prominentes disidentes cubanos desaprobaron este jueves la ocupación de un templo católico de La Habana por parte de 13 opositores que buscan que el papa Benedicto XVI interceda en sus demandas políticas durante su visita a la isla a fines de mes.
"Respetamos el accionar de esas personas (...), pero no es la línea de las Damas de Blanco", dijo a la AFP la líder de este grupo opositor, Berta Soler, tras entregar en el Arzobispado de La Habana y en la Nunciatura Apostólica sendos discos compactos con su "testimonio" para que sea entregado al papa durante su visita, del 26 al 28 de marzo.
"Las Damas de Blanco vamos a las iglesias a orar y a estar cerca de Dios", añadió Soler.
Trece miembros del ilegal Partido Republicano de Cuba (PRC), una pequeña y desconocida organización opositora, ocupan desde el martes la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Caridad, en la zona central de La Habana, acción rechazada públicamente la Iglesia por "ilegítima e irresponsable".
"Es una manera de lucha, no los conozco, pero les aconsejo que tengan cuidado con realizar algún tipo de provocación que pueda perjudicar la credibilidad de la oposición pacífica de Cuba", dijo telefónicamente desde Santa Clara (centro), el sicólogo opositor Guillermo Fariñas, Premio Sajarov 2010 del Parlamento Europeo, que ha realizado más de 20 huelgas de hambre para exigir demandas al gobierno comunista.
"No estamos de acuerdo con que se tomen instituciones religiosas, no es lugar adecuado para ese tipo de pronunciamiento", declaró por su parte el disidente José Daniel Ferrer desde Santiago de Cuba (sudeste), la otra ciudad que visitará Benedicto XVI, además de La Habana.
No obstante, Ferrer, un ex preso político que dirige la ilegal Unión Patriótica de Cuba, dijo a la AFP que detrás de esta protesta hay "también responsabilidad de la Iglesia, por descuidar su labor en defensa de los oprimidos".
La ex presa política Martha Beatriz Roque, una de las más radicales activistas de la disidencia en la isla, manifestó a la AFP su "desacuerdo con utilizar la Iglesia Católica con fines políticos en cualquier sentido".
Las oficinas del templo ocupado mantenían este jueves su labor normal, bajo la custodia discreta desde la calle de un grupo de agentes de civil, comprobó un periodista de la AFP.
En un hecho poco usual, la prensa oficial publicó este jueves un comunicado de la Iglesia que señala que la ocupación del templo busca crear "situaciones críticas" ante la visita del Papa.
Un portavoz del PRC dijo que la Iglesia se negaba a proporcionarles alimentos a los 13 activistas en el templo, ocho hombres y cinco mujeres.
"Los que permanecen en la iglesia aseguran la negativa de la misma de darle alimentos por orden del gobierno", dijo en un comunicado enviado a la AFP.
La Iglesia, que dijo el miércoles que las autoridades cubanas "se comprometieron a no actuar en modo alguno", criticó duramente la ocupación del templo.
"Se trata de una estrategia preparada y coordinada por grupos en varias regiones del país. No es un hecho fortuito, sino bien pensado y al parecer con el propósito de crear situaciones críticas a medida que se acerca la visita del Papa Benedicto XVI a Cuba", dijo el Arzobispado.
Según la Iglesia y la disidencia, el martes simultáneamente hubo ocupaciones breves de templos en las ciudades de Holguín, Tunas (este) y Pinar del Río (oeste).
Desde la década de los 90, opositores y personas que buscan emigrar han ocupado sedes diplomáticas para presionar por sus demandas, pero hasta el presente no habían ingresado a templos.
A principios de marzo, un portavoz del Arzobispado de La Habana advirtió que la Iglesia corría el "riesgo" de enfrentar presiones políticas ante la visita del Papa de sectores que quieren que impulse "cambios radicales" y de otros que desean que se "repliegue" a sus templos.
Las autoridades advirtieron esta semana que durante la visita papal "no se permitirán consignas políticas, ni carteles, ni mensajes audiovisuales de ningún tipo", según informó la radioemisora CMKC.
Benedicto XVI llegará a la isla procedente de México, para la primera visita papal al país tras la cumplida por Juan Pablo II en 1998, que marcó el fin de la era del hielo entre la Iglesia y el gobierno.