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Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.

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Editorial ABC Digital: La ignorancia allana el camino a los totalitarios

Foto de Archivo del Blog
 
    ABC Digital
Durante décadas, dictadores inescrupulosos y corruptos desviaron hacia sus bolsillos y los de los miembros de sus gavillas los recursos que debieron ser destinados a la educación de los pueblos latinoamericanos. Debido a la irrefrenable ambición de esos perversos personajes, amplios sectores de la población de nuestro continente aún hoy se encuentran hundidos en la ignorancia. Por culpa de ella, la profunda inequidad y exclusión social imperantes mantienen a millones de personas en un mar de privaciones sin límites. 

Un panorama desolador así es el propicio para el surgimiento de personajes, hombres “providenciales” que vienen con atractivos discursos a seducir a los más humildes, convenciéndolos de que tienen la fórmula mágica con la cual pondrán punto final a sus penurias. Estos “líderes”, sin ser antiguos participantes en la política de sus países, aparecen de manera imprevista, por coincidencia de circunstancias, y tienen la “virtud” de utilizar aviesamente alguna favorable coyuntura en beneficio propio.   

Se trata de “salvadores” que, conociendo los padecimientos de los menos favorecidos, astutamente levantan las banderas de sus reivindicaciones, y así, transitando las vías democráticas que les garantizan libertad para llegar al poder, se instalan a la cabeza de sus respectivos Estados. Sin embargo, una vez afirmados en el gobierno, inmediatamente comienzan a cerrarles a otros competidores los mismos caminos democráticos de los que se valieron para acceder al poder –sobre todo la libertad de prensa–, interpretando resortes “legales” oportunos para eliminarlos.   

Lamentablemente, este es el modelo que hoy por hoy rige en determinados países de nuestra región, de manera específica en aquellos en los que se implementó el “experimento” del bolivarianismo marxista.   

La muestra más patética del modelo de educación ideologizada al servicio de los autoritarismos se registró escasos días atrás en Nicaragua, donde su delirante presidente, Daniel Ortega, está embarcado en una perversa maquinación destinada a eternizarse en el poder. Esto quedó demostrado durante la celebración del trigésimo segundo aniversario del triunfo de la “Revolución Sandinista”, la insurrección popular que destronó a un sanguinario dictador de extrema derecha, Anastasio Somoza Debayle, para colocar en su reemplazo a un nuevo déspota de extrema izquierda, el propio Ortega, el mismo que ejerce actualmente la presidencia de su país y tiene la firme intención de atornillarse para siempre en su gobierno.   

En el acto de marras, al que la población fue arreada, incluidos ancianos, mujeres y niños, al son de consignas tales como “Habrá Frente Sandinista para siempre”, Ortega manipuló astutamente la recordación para oficializar su candidatura a un nuevo mandato presidencial, algo que la Constitución de su país le prohíbe, pero él se ha dado maña suficiente para violarla y poner la ley al servicio de sus proyectos personales, de la misma forma que Chávez hizo en Venezuela, Correa en Ecuador, Morales en Bolivia y como el propio Fernando Lugo intenta hacer en el Paraguay.   

Tal como pudo observarse a través de las cadenas internacionales de televisión, Ortega organizó un mitin multitudinario para celebrar el triunfo de su revolución, instrumentando al Partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), para crear una plataforma electoral sólida e imponerse en las elecciones de noviembre próximo, donde asegura que “arrasará” con las bancas de la Asamblea Nacional, lo que le permitirá contar con las mayorías debidamente domesticadas como para instalar de manera definitiva en Nicaragua un totalitarismo salvaje. ¡Vaya si conocemos los paraguayos este teatro, lo tuvimos 35 años con Stroessner!   

Cómo Ortega se vale de la ignorancia y la pobreza de sus compatriotas para satisfacer su sed de poder, queda evidenciado en un reporte publicado por el corresponsal en Managua del diario español “El País”: “De esta manera, en las escuelas públicas del país se instruye a los estudiantes a asistir a plazas y calzadas de Managua para instar a la población a votar por Ortega; las paredes de todas las instituciones del Estado están tapizadas con murales que muestran a un sonriente candidato; trabajadores de instituciones públicas asisten obligados a mítines políticos en los que se exalta la figura de Ortega; trabajadores municipales son los encargados de entregar documentos de votación solo a simpatizantes del FSLN, y hasta en los billetes de la Lotería de Nicaragua, conmemorativos al 32º aniversario de la revolución sandinista, aparecen jóvenes instando a votar en la casilla 2 del FSLN”, destaca la nota.   

¿Qué hay de diferente entre este relato y lo que aquí sucedía en tiempos de la dictadura stronista, cuando los funcionarios públicos eran literalmente arreados a las manifestaciones de “apoyo” al Único Líder? Absolutamente nada. ¿Qué similitud existe con los métodos que hoy aplica el oficialismo luguista, con la política de repartir dinero para la captación de nuevos adherentes a su causa bolivariana? Completa. Sin ir más lejos, días atrás se publicó que beneficiarios de un programa asistencialista de la SAS figuraban en las planillas presentadas por el luguismo al Congreso, para solicitar la enmienda constitucional que faculte al Presidente de la República a postularse a un nuevo mandato en 2013. Plata por votos, es la consigna.   

El fin último de todos estos condenables procesos, como bien se ve, es la instalación definitiva de regímenes autoritarios en sus respectivos países. Empleando los resortes democráticos y la libertad garantizados por nuestras Constituciones Nacionales, acceden al gobierno y, una vez instalados en él, inventan triquiñuelas para manosear a las instituciones, birlar las Constituciones, mofarse de la representación popular y apropiarse del poder para siempre.   

Desafortunadamente, esta parece ser la historia que América Latina está condenada a reproducir de manera cíclica cada cierto periodo de tiempo. La desesperación de millones de personas sumidas en la ignorancia, generadora de miseria extrema, les facilita la tarea de llevar a nuestra región a la reedición de antiguas recetas político-económicas que demasiadas veces ya han demostrado su absoluta incapacidad para sacar a nuestros pueblos de la pobreza y el atraso en que se encuentran.
31 de Julio de 2011
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