Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Un médico presentó una denuncia después de que un sospechoso de terrorismo fuera trasladado a un hospital por dos personas en "un pésimo estado de salud"
El Cairo.- La Fiscalía General de la ciudad egipcia de Alejandría ordenó hoy la detención de doce agentes de la disuelta Seguridad del Estado supuestamente implicados en la tortura y el asesinato de un sospechoso de terrorismo a principios de este año.
El fallecido, Sayed Bilal, de 32 años y de ideología salafista (rigorista islámico), murió el pasado 6 de enero, un día después de que fuera detenido por su supuesta implicación en el atentado de la pasada Nochevieja contra la iglesia de Los Dos Santos de Alejandría, que dejó 23 muertos y 90 heridos, señaló Efe.
La agencia estatal de prensa Mena explicó que un médico presentó una denuncia después de que Bilal fuera trasladado a un hospital por dos personas en "un pésimo estado de salud".
El fallecimiento del detenido aún está bajo investigación y los resultados preliminares de las pesquisas indican que no estuvo involucrado en el atentado de Alejandría.
La familia de Bilal y varios activistas de derechos humanos presentaron demandas contra agentes de los servicios de la Seguridad del Estado, a quienes acusaron de haberlo torturado hasta la muerte durante los interrogatorios para identificar a los culpables del ataque.
Asimismo, los parientes denunciaron que fueron obligados a sepultar a la víctima durante la noche y acompañados de policías y fuerzas antidisturbios.
El pasado 15 de marzo, las autoridades egipcias ordenaron disolver los servicios de la Seguridad del Estado, que se encargó de la represión durante el régimen de Hosni Mubarak.
Ese cuerpo de seguridad era uno de los más odiados por los egipcios y su desmantelamiento fue una de las principales reivindicaciones de los manifestantes durante y después de la revolución que acabó con la renuncia de Mubarak el pasado 11 de febrero.