Borrero conectó un importante doble, pero luego su corrido “suicida” hacia el home plate sepultó las esperanzas cubanas
3-2-2014
Después de perder sus dos primeros partidos en la Serie del Caribe 2014, Villa Clara está al borde del abismo, o sea, a punto de quedar eliminado. Quizás lo peor sea comprobar que, tras despertar, 54 años después, el “dinosaurio” (término tomado del genial cuento de Augusto Monterroso y que utilizo aquí para referirme a la calidad del béisbol caribeño,) ya no seguía allí y que el abismo entre la pelota cubana y la de las ligas caribeñas era, al parecer, insalvable.
Desde el error de Yuliesky Gourriel, pasando por el inefectivo trabajo de Norge Luis Ruiz y, especialmente del relevista Jonder Martínez, hasta el absurdo intento de Ariel Borrero de anotar con un wild pitch, en el octavo inning (¡era la carrera del empate!), Villa Clara volvió a lucir frente a los Navegantes de Magallanes como un equipo AA, en una liga AAA. Tal vez estos reveses (muy dolorosos para los que sentimos y sufrimos por los Leopardos Naranjas Azucareros, sin dudas el equipo con más nombres en el mundo del béisbol) nos ayuden a finalmente “despertar”.
Al borde del abismo, los cubanos se aferran a su última rama: deben derrotar a los Tigres de Licey. Se escribe fácil y en 10 segundos; pero sobre el terreno de juego parece una “misión” muy difícil. (Miguel Ernesto Gómez Masjuán, http://columnadeportiva.com)
Fuente: Cronodeportes