Overblog Todos los blogs Blogs principales Política
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.

Publicidad

El intermitente a la izquierda para doblar a la derecha

6-1-2014

Por: Wendy Guerra

En Cuba, desde que yo nací, nunca se ha considerado un automóvil como una verdadera necesidad. El que tenía un carro era un privilegiado, señal de estatus, destinado a personas que tenían grandes responsabilidades. 
Será por eso que pedirle puntualidad a un cubano es imposible. Los sitios estatales abren cuando abren y si vas a hacer una gestión hay que esperar la guagua, la botella o la alfombra mágica que transporte a esa trabajadora que va a atenderte.


Las guaguas son una visitación milagrosa y las bicicletas chinas crearon más problemas que soluciones. Los carros americanos particulares  (reciclados) que hoy trasladan al pueblo de lado a lado en la ciudad, no son una solución para los trabajadores, aquellos que si pagan 10 o 20 pesos cubanos (dependiendo de la distancia) para transportarse, dejan todo su sueldo en la primera semana de expedición.


¿Cómo llegan los trabajadores a su centro laboral cada día? ¿Por qué el transporte masivo no se ha podido arreglar en Cuba? ¿Por qué aquí un automóvil para un cirujano o un médico de urgencias no es un artículo de primera necesidad?


El Comité Estatal de Precios o quien decida el coste de cada "valor", multa, agrega, infla los precios, pero no solamente el de los carros. Si vamos a una farmacia en dólares podrán ver cuántos pesos se le agrega a un antibiótico, a un calmante o a unas gotas para los ojos.


Los efectos electrodomésticos valen como un automóvil y un automóvil como un dibujo de Wifredo Lam a inicios de una subasta parisina.


Como ya he hablado en otras ediciones de HABANAME, la comida enlatada en Cuba cuesta tres veces lo que vale en Suiza. Un aguacate adquirido en los "Diplomercados" nos cuesta mucho más que el mismo aguacate adquirido en Japón.


Si decides comprar algo en la tienda MANGO de Cuba, te encontrarás con ropa barata que se paga al valor de ropa de alta costura en NY. 
¿Por qué ocurre esto? Como importar es y será asunto enmarañado tras décadas de embargo, se decide arbitrariamente entrar mercancíasbautizando el artículo con precios disparatados. El pueblo nunca sabrá cuánto puede valer en realidad un artículo de primera necesidad, no nos dicen el verdadero valor de cada cosa, y tampoco cuánto cuesta traerlo y ponerlo a la venta. ¿Esa información no nos concierne? ¿Qué es hoy para todos nosotros un artículo de primera necesidad si estamos saturados de necesidades primarias?


Mi madre decía que la liberación de la mujer era una lavadora eléctrica que te aliviara las tareas del hogar, pero no, aquí una lavadora eléctrica se vende como si fuera un objeto de lujo.


Hoy, cuando el mundo se asombra del valor de un carro en Cuba, me pregunto si el mundo conoce lo caro que cuesta comer, asearse, transportarse y vestir en nuestra isla en relación con lo que aquí ganamos. 

OJO: Las personas que determinen pagar el alto precio de estos autos que tanto nos asombra, no pagará un impuesto para que nos mejore el transporte, no amortizará un impuesto para que los hospitales estén limpios y no pagará el valor de otro auto para que le sea entregado a un médico que recorre a diario seis policlínicos del área a pie. ¿Qué está solventando entonces el que tenga dinero para solventarlo? ¿A qué bolsillo irá el resto de este valor?
La persona que tenga ese dinero será marcado, entrará en una lista de sospechosos pues ¿quién de nosotros puede pagar aquí más de 200. 000  por un automóvil? ¿De dónde vino ese dinero?  Este insultante y evidente juego de falso mercado, desentrenado y desatinado, este afán de conseguir ingresos desmedidos a  última hora partiendo de la aguda necesidad y el desconocimiento mercantil del cubano, duele e indigna. Cuidadito al cruzar tu calle que... alguien que sí tiene el timón fuertemente agarrado, está poniendo el intermitente a la izquierda para doblar a la derecha. 

Fuente: El Mundo.es

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post