Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Cinco aviones TMB Avengers con catorce hombres a bordo desaparecieron sin dejar rastro cuando sobrevolaban el conocido Triángulo de las Bermudas.
¿Dónde está el Vuelo 19? Quizás sea esta la pregunta en la que se han basado escritores como Charles Berlitz para crear el mito del Triángulo de las Bermudas.
Era el 5 de diciembre de 1945. A las 14:00 horas, cinco aviones TBM Avengers, con 14 hombres a bordo, habían despegado de la Base de Fort Lauderlade (Florida), con un tiempo inmejorable. Se trataba de un vuelo rutinario para unas pruebas con fuego real sobre unos islotes cercanos a las base. ¿Qué pasó con el Vuelo 19 para que se convirtiera en un mito? ¿Por qué el teniente Charles C. Taylor pidió al teniente Arthur A. Curtis que no participara en la misión? Son preguntas sin respuestas que han ayudado a alimentar la leyenda negra que pesa sobre esta región del Atlántico que se forma entre Florida, Puerto Rico y las islas Bermudas.
Una hora y cuarenta y cinco minutos después de partir de Fort Lauderlade, el teniente Taylor comunicaba por radio que se encontraba perdido y desorientado. Las brújulas de su aparato habían dejado de funcionar y las comunicaciones con la torre de control eran interrumpidas por frecuentes interferencias, a pesar de la relativa corta distancia que los separaba de la base. A pesar de todo, el escuadrón podía comunicarse entre sí con total nitidez.
A las 19:04 se perdió todo contacto con la escuadrilla. Temiendo por la vida de los militares se envió un avión de rescate, un bimotor anfibio Martin Mariner que también desaparece a los 27 minutos de abandonar la pista de despegue.
El 6 de diciembre de 1945, la cúpula militar estadounidense ordena un impresionante despliegue de rescate que convierte ese rincón del Atlántico en una especie de embarcadero desbordado. 307 aviones, 4 destructores, 18 navíos de la Guardia Costera, el portaaviones Solomons, varios submarinos y cientos de aviones, yates y embarcaciones privadas. Pero no encontraron nada. Ni un rastro, ni un bote salvavidas. Ningún vestigio del Vuelo 19. Parecía como si se los hubiera tragado el cielo.
Desde la comisión de investigación varias voces apuntaron al misterio al que se enfrentaron. Al final, la tesis que se defendió fue que el teniente Charles C. Taylor se desorientó y arrastró mar adentro a sus pupilos hasta que se quedaron sin combustible y se estrellaron en alta mar. Algunos escépticos apuntaron a que los cinco aviones podían haberse estrellado sobre los pantanos de Georgia
¿Sobrevivieron los tripulantes del Vuelo 19?
Algunas voces dadas a teorías conspiratorias se sumaron a la segunda posibilidad. La que situaba a los cinco aviones sobrevolando los pantanos de Georgia y Florida, que sobrevivieron al vuelo y fueron ocultados por el Ejército para no revelar los sucesos que vivieron sobre el Triángulo.
Esta teoría se alimentaba de la siguiente forma.Tres días después del incidente, mientras la búsqueda seguía en alta mar, un piloto de la “Eastern Airlines” notificaba a las autoridades que, mientras realizaba un vuelo rutinario, había visto extraños resplandores en medio de un pantano cercano a la costa. El piloto del avión enviado al auxilio de los supuestos supervivientes confirmó la presencia de resplandores a unos 80 kms. tierra adentro. Desde el día 5 de diciembre hasta el día 9 se notificaron varios testimonios de distintas personas que aseguraban haber observado bengalas de salvamento en distintos puntos de la costa de Florida.
Varios testigos aseveraban haber visto una luz verde o azul, como de bengalas. Unos decían que a unos 15 kms. al sur de Cristmas, un conductor de autobuses lo mismo pero en las inmediaciones de Fort-Myers, y un piloto de un avión comercial decía que a unos 80 kms de Tampa, en la misma dirección que apuntaba el chofer de autobús.
¿Qué respuesta da la ciencia?
Las estadísitcas demuestran que los hundimientos y desapariciones no son mayores en esta región que en cualquier otra del planeta. Se estima que alrededor de 100.000 aviones surcan los cielos de esa región cada año. Sin hablar de los barcos que van con destino Cuba, Puerto Rico, Bahamas, Florida o República Dominicana.
Diversos científicos han demostrado que la zona oculta bajo sus aguas vastos yacimientos de gas metano. Una erupción de metano podría provocar diversos sucesos que hundirían un barco o incluso un avión. Las erupciones periódicas de metano podrían producir regiones de agua espumosa que podría dificultar la sustentación de los barcos. Si se formara un área de este tipo lo suficientemente grande alrededor de un buque, éste se hundiría rápidamente sin aviso.
De la misma forma, el gas metano afectaría a los aviones. En primer lugar modificando la mezcla de combustible de los motores, pudiendo provocar un colapso de los mismos. En segundo, si se modifica la densidad del aire, haciendo que descienda, como en el caso de una burbuja de metano, los altímetros de los aviones, que miden la altura en función de la densidad de aire, indicarían al piloto una altura mayor de la real. Si se viaja en condiciones de poca visibilidad, el piloto tendería a corregir la altura descendiendo el aparato y por consiguiente estrellándose.
Fuente: La Gaceta.es