Overblog Todos los blogs Blogs principales Política
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.

Publicidad

El Querido Líder del Sur

Un grabador de sellos surcoreano se convierte en una celebridad por parecerse e imitar al difunto líder de Corea del Norte, Kim Jong-il
Día 05/01/2012

Si pensaba que rompieron el molde tras el difunto dictador de Corea del Norte, Kim Jong-il, le invitamos a conocer a su clon: Kim Young-sik. Se trata de un grabador de sellos surcoreano de 61 años que, por una de esas excentricidades de la vida, se ha convertido en una celebridad por parecerse e imitar al «Querido Líder».

Por casualidad, todo empezó hace ya dos décadas, cuando un día su pelo se quedó más rizado que de costumbre al salir de la ducha. Con dicha permanente y unas gafotas a lo secretaria del «Un, dos, tres», su cuñada no dudó en bromear sobre su aspecto. «Te pareces a Kim Jong-il», le dijo riéndose. Y ahí empezó una nueva vida para Kim Young-sik.

Amparándose en que ambos comparten el mismo apellido —una coincidencia no tan extraña porque la mitad de los coreanos se llaman Kim, Lee o Park— el doble se ha hecho famoso interpretando al «Querido Líder» en programas de televisión, series y hasta en la película «The rose of Sharon Blooms Again». En dicha cinta surcoreana, a la que se presentaron 120 aspirantes al papel de Kim Jong-il, el sátrapa de Pyongyang no era el malo de turno, sino que acababa utilizando sus armas nucleares para proteger a toda la Península de un ataque japonés. Además de participar en un vídeo musical del rapero surcoreano Psy, grabó en Oriente Medio un anuncio donde rivalizaba con Vladímir Putin —o, al menos, con su doble— por una chocolatina.

Nacido en 1950, el mismo año que el padre de Kim Jong-il invadió el Sur y empezó la guerra de Corea, el clon del «Querido Líder» se crió en una humilde familia y reconoce que jamás había salido de su país hasta que empezó su carrera de imitador, que ha perfeccionado hasta los últimos detalles. Por su barrio de Seúl, donde regenta su tienda de sellos grabados, se pasea ataviado con los mismos uniformes color caqui y zapatos de plataforma que llevaba el finado tirano norcoreano, cuyos movimientos reproduce con exactitud.

Riéndole la gracia, algunos vecinos le saludan llamándole «Presidente», pero otros le insultan y maldicen. Los turistas, más neutrales, se retratan divertidos ante el afable imitador, que soñaba con viajar a Corea del Norte para conocer a Kim Jong-il pero nunca obtuvo el visado.

Tras su fallecimiento de un infarto el pasado 17 de diciembre, Kim Young-sik explicó a la agencia France Presse que se sentía «muy vacío, como si una parte de mí hubiera muerto». Y es que, después de pasarse tanto tiempo en la piel del personaje, había llegado a simpatizar con él.

En vida, la prensa occidental ridiculizó al «Querido Líder» por su excéntrico aspecto, mezcla de científico loco y caricatura oriental de Elvis. Sus ensayos nucleares, lanzamientos de misiles y el puño de hierro con que reprimió a su hambriento pueblo sólo contribuyeron a crear una leyenda negra en torno a su figura que su doble al otro lado del Paralelo 38 trataba de endulzar.

En Corea del Sur, tener propaganda comunista puede acarrear una pena de hasta tres años de cárcel, pero al clon del «Querido Líder» le trajo fama internacional en este mundo de «frikis» y curiosidades. En Pyongyang, donde no se puede ni bromear sobre la estatura de Kim Jong-il, habría acabado en un campo de trabajos forzados. Como bien demostró Chaplin, los dictadores pueden llegar a tener gracia, pero no sentido del humor.

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post