Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
El país asiático concede una línea de crédito que oxigene la debilitada economía de la isla. 'La subvención les permite seguir en el poder y evitar protestas'.
Cuba ha viajado a China para pasar el cepillo y, de paso, aprender lecciones económicas de corte capitalista para un país comunista. El brindis (al sol) del presidente cubano, Raúl Castro, junto con su homólogo chino, Hu Jintao, es “un respiro financiero que indica que las ayudas por parte de la aliada Venezuela están muy debilitadas”, afirma a LA GACETA Yoani Sánchez, periodista cubana.
“A pesar de que China nunca sustituirá a Venezuela, porque no está dispuesta a comprar un problema llamado Cuba”, dice Sánchez, los socios del corte de la hoz y el martillo escasean. Por ello, Raúl Castro ha ido en busca de una ayuda financiera para poner en práctica las tímidas reformas que “oxigenen las Telecomunicaciones, la Sanidad o la Agricultura de la isla”, dice Sánchez.
Pero, a pesar de que la cuantía de la ayuda se desconoce, para Guillermo Fariñas, disidente cubano, “Raúl Castro ha ido a buscar un crédito que le permita permanecer en el poder y evitar así un estallido social incontrolable en vista de que ni sus tímidas reformas ni el comunismo funcionan en la isla”.
El préstamo libre de intereses forma parte de un total de ocho acuerdos quea su vez pertenecen a un refuerzo de las relaciones políticas entre ambos países firmado el jueves. Y ayer fue el día dedicado a los apretones. Para celebrarlo, se congregó la flor y la nata del país asiático. Castro se reunió ayer con el vicepresidente Xi Jinping y el viceprimer ministro Li Keqiang.
Xi, quien en octubre será nombrado secretario general del Partido Comunista de China y en marzo de 2013 asumirá la presidencia del país, sustituyendo a Hu Jintao en ambos cargos, se reunió con Castro en la Residencia de Jefes de Estado de Diaoyutai, donde también ofreció un banquete en honor del líder cubano.
Aunque el encuentro es clave para cimentar los lazos entre Cuba y la quinta generación de líderes comunistas que encabezará Xi, no es la primera vez que los dos mandatarios se reúnen, pues se conocieron durante el viaje oficial del vicepresidente chino a la isla caribeña en junio del pasado año. Lo llevan haciendo desde hace tiempo, sobre todo cuando con la desintegración de la URSS en 1991, afectaron gravemente a la isla.
Antes del encuentro de ayer con Xi, Castro se reunió con el primer ministro chino, Wen Jiabao. “China da una gran importancia al desarrollo de las relaciones chino-cubanas y siempre las aborda desde un punto de vista estratégico y de largo plazo”, subrayó Li en su encuentro con Raúl Castro. El hermano de Fidel dijo sentirse “encantado” de que en los últimos años, “la relación entre ambos países haya seguido profundizándose”.
Pero en tanto que se “profundiza” una flexibilización a lo chino, “la única aspiración de Castro es insuflar pequeñas burbujas de prosperidad pero manteniendo el férreo control político”, subraya Sánchez. “Este cambio llega tarde”, redondea.
Para el periodista Fariñas, el hecho de que Cuba camine hacia el modelo chino “es una incoherencia”, pues que la isla “no dispone de la importancia económica, política y militar del país asiático”, concluye.