Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
La Santa Sede afirma que un obispo consagrado por orden del Gobierno está excomulgado. Los comunistas arrestan al último prelado nombrado por el Papa
Tras prevenir de la pena de excomunión en que se incurriría al consagrar por orden del Gobierno chino el 6 de julio a Joseph Yue Fusheng como obispo patriótico en Harbin, la Santa Sede confirmó al día siguiente que el nuevo prelado y sus consagrantes incurrieron en las penas previstas por el canon 1382 del Código de Derecho Canónico.
La condena romana tuvo eco inmediato ese mismo día durante la consagración del obispo auxiliar de Shangai, Thaddeus Ma Daqin, que sí había sido autorizada por el Papa. Monseñor Ma Daqin rechazó que le impusiera las manos, en dicha ceremonia, un obispo patriótico, y anunció en la homilía, y ante representantes del Ejecutivo chino, que abandonaba la Asociación Patriótica por ser “incompatible con la doctrina católica”. El Gobierno le impuso arresto domiciliario y sólo ha dado señales de vida colgando hace un par de días unos poemas en su blog.
Fundada por Mao
Mao fundó en 1957 la Asociación Patriótica para someter a la jerarquía y los católicos a la dictadura comunista. En 1958 Pío XII declaró que los obispos que consagraran a otros prelados por orden del Gobierno y sin permiso de la Santa Sede estaban excomulgados. La iglesia patriótica no aceptó el dogma de la Asunción –proclamado en 1950–, las canonizaciones posteriores a 1949 –fundación de la República Popular–, ni el Concilio Vaticano II, por lo que siguieron celebrando misa en latín por el antiguo rito hasta entrados los años ochenta. Al final, recurrieron a copiar los documentos eclesiásticos en chino de Taiwán, con la correspondiente censura, cuando el catecismo critica al comunismo y prohibiendo a sus clérigos predicar contra el aborto o los anticonceptivos.
Pablo VI y Mao murieron en 1978 con un mes de diferencia. Tres años después, los obispos que habían resistido fieles a Roma comenzaron a realizar consagraciones episcopales con permiso de Juan Pablo II. Durante 30 años más, ha persistido una iglesia oficial, válida por ser sus obispos auténticos, pero ilícita –cismática, aunque nunca se dijo claramente– por consagrar obispos sin permiso de Roma, como única interlocutora del Ejecutivo. Al margen quedaba la Iglesia fiel a Roma y perseguida por el Gobierno.
Ahora, El Vaticano da por excomulgado a Joseph Yue Fusheng, a quien “varias veces se le había pedido que no aceptara la ordenación episcopal sin el mandato pontificio”. En cambio, a los obispos que le consagraron se les pide que expliquen si actuaron por iniciativa propia o si fueron obligados.
Fuente: La Gaceta de Intereconomía