El blog Punt de Vista publicará mañana una entrevista con el ingeniero informático Eliécer Ávila, opositor al régimen castrista. Él fue primer el disidente que salió de la Isla tras la reforma migratoria del 14 de enero. Durante su paso por Barcelona, este fin de semana, ha concedido una entrevista a este blog. En ella revela que antes de salir del país mantuvo una charla con la Seguridad del Estado en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, la cual tomó como una advertencia para que tuviera precaución en el exterior. Hoy en Barcelona hablamos de esto y mucho más. Mañana todos los lectores podrán leer la entrevista completa. A modo de avance y extracto, publico esta parte en la que Eliécer nos habla de la charla con la Seguridad del Estado antes de partir de Cuba hacia el exterior, por primera vez en su vida:
Pregunta: ¿Antes de salir de Cuba fuiste citado por la Seguridad del Estado?
Respuesta: No me citaron oficialmente, pero antes de abordar el vuelo fueron -entre comillas- a despedirme al aeropuerto, un poco eso tiene todas las intepretaciones que uno le pueda dar. La mía es que tenía que ver con que querían decirme “estamos muy pendientes de lo que pueda suceder en el exterior contigo”. Para mí tuvo todo ese sentido de advertencia, incluso tal vez hasta de asustarme con que no iba a volar, porque tuvieron mi pasaporte en sus manos. Pero al final el sentido era ese: que yo me fuera y la última imagen que viera fuera la de ellos.
P.- ¿Fue solo una presencia o te citaron en un despacho?
No me citaron en ninguna parte. Solo me condujeron a un lugar privado y entonces allí tuvimos unos minutos.
P.- ¿Una breve charla?
R.- Una breve charla podríamos decir, en la que participó inlcuso una persona de la Seguridad del estado de mi propio municipio.
P.- ¿Y esto te coacciona al hablar ahora?
R.- No, absolutamente nada. Incluso antes de salir se lo dejé muy claro: yo salgo con mi mente libre de todo tipo de presiones. No tengo ningún tipo de miedo con lo que pueda pasar cuando regrese. Lo que suceda lo enfrentaré con la misma disposición que he enfrentado mi vida difícil después de la universidad. Y honestamente creo que estoy actuando así, hay muchas personas que en Cuba han dicho ciertas cosas, pero cuando salen del país dicen otras o no dicen nada. Y funciona también al revés. Hay gente que a fuera dice mucho y dentro no dice nada, hay de todo. Yo quiero ser de las personas que dicen lo mismo dentro, fuera, arriba, abajo y al costado, o sea, eso se llama coherencia mínima y es una cualidad que no sé si nací con ella pero sí la quiero cultivar y quiero tenerla.
P.- ¿Hasta dónde me puedes contar? Esta charla la defines como amenaza, intento de pararte los pies en caso de querer ir un poco más allá, advertencia en el sentido que según lo que digas no vas a volver a entrar…
R.- Esa última me viene bien. Creo que era una especie de advertencia, así lo considero yo.
