Por Calixto R. Martínez Arias/ Hablemos Press.
Camagüey, 4 de septiembre.- Familiares de los
internados, protestan por la mala alimentación y el
estado de hacinamiento que se vive, en los Centros
que han sido destinados para recibir a las personas infectadas con
dengue en Camagüey; mientras, los trabajadores se quejan por la
excesiva presencia de militares.
La ciudad de Camagüey cuenta con más de ocho Centros destinados a
los contagiados con dengue. Cándido Molina Velázquez, quien reside en
esa ciudad, afirma que la alimentación es mala y de pésima calidad.
“Mi niña está con dengue, ingresada desde el 30 de agosto en la
Escuela Vocacional Máximo Gómez Báez, y allí la comida es
poca y pésimamente mala, mala…, y mal elaborada; con mal olor.
La gente la está echando en los cubos y la están devolviendo, tal
vez, para que los trabajadores se la lleven y se la echen a los
puercos [cerdos]”, señaló Molina.
Según Molina, la mala calidad de los alimentos pudiera ser
intencionada, y culpó al Gobierno por esto, aunque destacó que el
personal médico sí muestra un gran interés por los pacientes, e
incluso, han hecho un llamado de alerta sobre el acelerado
índice de personas que están siendo infectadas por el virus.
“Yo estoy casi seguro, que la comida la hacen mala para llevársela
los trabajadores para los puercos... Eso es lo que trae un sistema
político como este. Todo el mundo robando para tratar de sobrevivir.
Y los enfermos están llegando por chorros, sale uno y entran tres”,
sostuvo Molina.
Trabajadores del área de Salud, manifiestan la fuerte presión militar
bajo la cual tienen que laborar.
“Aquí, al igual que los demás Centros que albergan a los enfermos
con dengue, para donde quiera que tú te muevas tienes un par de ojos
y un par de oídos militares que te están observando, para saber con
quién, y de qué hablas… lo mismo andan vestido de civil, que
uniformados. Así no se puede trabajar concentrado”, -indicó un
trabajador de la Escuela Vocacional.
“Ellos tienen el control de todo”, -dijo una fuente, que trabaja en
el Hospital Provincial Amalia Simoni, y confirmó que la Policía y la
Seguridad controlan a cada paciente, acompañante y trabajador.
Según el empleado, cuando un paciente entra en grado
terminal, es trasladado para los lugares donde la Seguridad ha
logrado que no se filtre información sobre los fallecidos.
“El pasado día 28 de agosto, a las 12:30 pm en la sala UCI, el
paciente recluso de la cama 1, de tez blanca y edad entre 30 y 40
años fue remitido, en estado grave, para el Hospital Manuel
Ascunce Domenech bajo control de la Seguridad del Estado,
y se desconoce su situación”, -precisó el empleado.
