Tras un aguacero el lodo cubre el extenso tragante de Rabí y Enamorados
en Santo Suárez. Foto: Jaime Leygonier.
Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.
La Habana, 27 de junio.- Brotes epidémicos de
vómitos y diarreas ocurren en La Habana por causa de
la contaminación de la red de agua corriente por
las lluvias y los cortes del servicio de agua, según informan médicos
y pacientes.
Las lluvias e inundaciones en el resto del país también
ocasionan enfermedades por contaminación del agua.
Es cíclico en Cuba el incremento de enfermedades gastro-intestinales en
los meses de calor, pero ahora el extremo deterioro de la red de
agua corriente y de la red de alcantarillado empeora la situación.
Por causa de los cortes frecuentes -tanto programados como
inesperados- del servicio de agua, cortes que según el Estado se
deben a política de ahorro y a reparaciones, las aguas albañales
que escapan por los salideros, y la de lluvia, penetran en la rota red de
agua corriente.
El Estado abandonó hace décadas la reparación de ambas redes, que
en muchos barrios data de los años 20 del pasado siglo. El
acueducto principal data del siglo XIX.
El alcantarillado obstruido es incapaz de drenar la lluvia que por ello
corre por las calles inundando la red de agua corriente -vacía por
los cortes.
En la población de La Habana desde hace décadas son endémicos
la amebiasis y otros parasitismos. Los niños son los más vulnerables.
Aunque el problema radica en el agua, también ocasiona enfermedades
en los meses de calor la mala calidad de muchos alimentos y
su manipulación sin higiene y adulteración por parte del Estado y de
todos los participantes en la cadena de producción y venta.
Oficialmente, el Estado informó que el incremento de los cortes del
servicio de agua corriente -incluso en barrios que jamás tuvieron
dificultad con ese abasto- tenía por causa "la sequía" y también
reparaciones por el mal estado de la red.
Las lluvias torrenciales pusieron fin a la sequía, pero se mantiene
inalterable el programa de cortes del abasto y un spot televisivo
llama a la población a ahorrar informándole que el 50% del agua
corriente se desperdicia debido a los salideros.
El fallecido Dr. Aldereguia decía que para la salud pública valía más un
buen acueducto que inaugurar cuatro hospitales.
Tanto peor hoy cuando la población vive en medio de sus eses por
colapso de esos servicios y el Dr. Darsi Ferret afirma: "Los hospitales,
por violación de normas, constituyen focos de contaminación para
la población".