Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Y en la lógica de que el culpable es él, cualquier Mesías es héroe y las primarias nuestra droga. ¡Cuidado!
Algunos piensan en términos peloteriles que salir de Chávez, es sacar la bola de home run! Los que hemos jugado pelota y pretendemos el anhelado estacazo, sabemos que lo primero que tenemos que hacer para lograrlo es no-pensar en eso. "El home run sale solo" es una premisa del beisbol... y lo propio para dar con el evento, es chocar la bola, esto es, mutatis mutandis, conectar con la gente.
Quienes tratamos de hacer curtidos análisis sobre nuestro dilema político, incurrimos en la falaz idea de que el asunto es Chávez. Concentramos la responsabilidad de todo nuestro presente y futuro en los dimes y diretes del comandante. Lo agendizamos, lo comparamos con Gadafi, Castro, Hitler o Mussolini, sin persuadirnos que tales paralelos (peligrosos gigantismos), nos inmovilizan, confunden y nos derrotan a priori. Chávez es Chávez y Venezuela es Venezuela. Y él es derrotable, como cualquier mortal. No somos la Libia del Libro Verde, la Alemania nazi, la Italia fascista ni la Cuba castro-comunista... A estas alturas del partido, el grueso de la población ya no marcha por doctrinas, colores o propaganda... La "ideología" de la mayoría es su seguridad, su oportunidad, sus hijos y su futuro en libertad. Entonces ese cliché de que "muerto el perro se acabo la rabia" o sacándola del campo gano el partido, no aplica en un país minado por el ostracismo y la relegación. Mientras no coparticipemos en el alivio de la pobreza, la discriminación y el desprecio, no recuperaremos nuestro real sentido de pertenencia e identidad. Y el culpable siempre será él... Hemos potenciado una rebeldía mal canalizada que nos reduce a pelear por el discurso ignominioso de un hombre, cuando lo relevante es no-ser-permisivos a la injusticia, la miseria y la violencia. A partir de ahí somos desenfadadamente egoístas y miopes. Y en esta lógica de que el culpable es él, cualquier Mesías es héroe y las primarias nuestra droga. ¡Cuidado! Tal evento sólo incluye a uno de los polos.
Nuestro dilema grupal pasa por sacarnos de la cabeza la idea de que un "héroe" -de cualquier tendencia- marca nuestro destino (bueno o malo). Es vital sepultar la idea de que un modelo liberal o revolucionario es la bisagra de nuestro reconocimiento cultural. Lo que nos amalgama realmente es la tradición de un pueblo multiétnico, gentil y campechano, que no nace o muere (no se cala) en una visión autoritaria del poder... Debemos desterrar el mito de que somos ricos, rescatando nuestro bienestar ¡sabiéndolo compartir! Salir de Chávez es salir de nuestras mezquindades. Salir de Chávez es salir a la calle tanto para protestar como para colaborar con el otro... Salir de él es romper con el paradigma de que habiéndolo sacado, dejaremos al contrario en el terreno ¿Cuál contrario, cuál terreno?