Unos 30 se han concentrado en Málaga ante la sede del partido gubernamental. 'La situación es grave', dice desde Madrid el periodista Ricardo González.
Un grupo de 30 personas, entre ex-presos políticos y familiares, se han concentrado hoy ante la sede del Partido Popular (PP, en el Gobierno) en la ciudad española de Málaga para protestar por la retirada de ayudas para su manutención y para alquilar una vivienda, informó EFE.
El expresidente de la Fundación Cubana de Derechos Humanos, José Luis Rodríguez Chaves, que llegó a España hace un año, ha exigido al Gobierno de Mariano Rajoy una solución al problema y ha recordado, en declaraciones a EFE, que llegaron a España en virtud de un acuerdo entre Madrid y La Habana, que, según dice, "no se ha cumplido".
Ha explicado que pretenden trasladarse a Madrid para concentrarse allí junto a otros compatriotas porque su caso no es único.
También ha dicho que desde la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) le comunicaron el martes la retirada de las ayudas y le advirtieron de que si no pagan las viviendas alquiladas, irán a la calle.
¿Tragedia humanitaria?
"No salí de una dictadura para meterme en otra. Quiero libertad", declaró a la agencia IPS Randol Roca, de 35 años, quien llegó a España el 8 de abril de 2011, tras pasar 14 años en la prisión de Canaleta, en la provincia de Ciego de Ávila.
Roca, quien comparte vivienda con inmigrantes bolivianos en Málaga, agradece la acogida del gobierno español, pero no entiende la supresión de parte de la asistencia económica que recibían hasta ahora los disidentes y sus familiares.
"Estoy reclamando mis derechos, sin faltarle el respeto a nadie", agregó Roca, quien no encuentra trabajo en España y ahora se ve obligado a pedir limosna para poder comer. "No quiero robar", dice.
Acogido al régimen de protección internacional subsidiaria y solicitante de asilo, Roca aseguró que las autoridades han suprimido los 88 euros (117 dólares) que recibía cada estación para vestuario y recalca que los 144 euros mensuales (191 dólares) que le corresponden en concepto de manutención no le "alcanzan para nada".
Explicó que sus compatriotas no reclaman por temor a perder esas ayudas, pero él ya se cansó.
"La situación es grave en estos momentos, porque de una forma transitoria han cortado las ayudas", reconoció desde Madrid el escritor y periodista Ricardo González, uno de los integrantes del Grupo de los 75 que llegó a España el 13 de julio de 2010 tras siete años y cuatro meses en prisión.
Según González, que conversó "con altos funcionarios" españoles, la interrupción de estas ayudas se debe al cambio de gobierno y solo es un "bache en la carretera", porque "el espíritu es mantenerlas".
Fuentes del CEAR dijeron a IPS que desconocen "cuál será la intención del gobierno" actual respecto de estas subvenciones, porque "no han comunicado nada al respecto".
Desempleo galopante
"Partimos de Cuba con lo puesto, y en el avión que nos trajo a España nos prometieron casa y trabajo", precisó Roca, tras afirmar que casi todos los expresos y sus familiares están desempleados.
El desempleo en España alcanza ya a 24,3 por ciento de la población económicamente activa, y es el mayor de la Unión Europea.
Actualmente quedan alrededor de 600 de los 750 cubanos llegados a España en 2010, entre ellos 110 disidentes, repartidos por el territorio nacional, según el ex-preso Alejandro González Raga, quien mantiene a su esposa y a sus tres hijos con su trabajo en un hospital en Madrid.
El Ministerio de Empleo español no ha determinado aún por cuánto tiempo prorrogará las subvenciones.
González Raga consideró que "las ayudas no pueden ser eternas", pero lamentó que la interrupción coincida con una coyuntura de grave crisis económica "que sacó todo de contexto".
No todos los ex-presos políticos cubanos pueden viajar a Estados Unidos, sino solo los pertenecientes al Grupo de los 75, aseguró González Raga.