Las acusaciones se dan justo cuando Obama ha hablado de posibles cortes al Medicare.
17 de julio de 2011
Foto: Getty Images
La cifra de fugitivos acusados de fraude médico se ha triplicado desde el 2008, y hoy algunos de los involucrados huyen a Cuba y a otros países de Latinoamérica para evitar ser procesados, según El Nuevo Herald.
Se estima que al momento hay 150 personas que están siendo buscadas por el FBI, pues durante los últimos años sólo se han capturado a 16, según la investigación de EL Herald. La mayoría de los fugitivos nacieron en Cuba, emigraron al sur de la Florida después de 1990.
Debido a que muchos de los acusados del Medicare son cubanos, han circulado por años rumores de que el gobierno de Castro los ha entrenado a propósito y desplegado a los inmigrantes para hacerse cargo de clínicas con licencia del Medicare en el sur de la Florida, y entonces esconderlos después que regresan a casa. Pero los agentes y fiscales federales, aunque especulan en privado sobre una conexión oficial de Cuba, dicen que nunca han encontrado pruebas que relacionen al régimen de Fidel y Raúl Castro con el fraude desenfrenado al cuidado de la salud específicamente la Florida.
Un informe de la Universidad de Miami publicado en el año en curso citó a un ex agente cubano de inteligencia que sugirió que había “fuertes indicaciones” de que su gobierno o había facilitado el fraude al Medicare o suministrado refugio seguro a los fugitivos a cambio de moneda dura estadounidense. Pero el documento no brindó ejemplos.
Poco después, el senador federal Charles Grassley, republicano por Iowa, durante años un guardián del Medicare, cuestionó a funcionarios de Salud y Servicios Humanos en una audiencia del Congreso sobre el posible vínculo con el gobierno cubano, después de que el inspector general del departamento colocó una lista de “Los más buscados” de los fugitivos del Medicare donde siete de los 10 principales eran cubanos.