Pese a cambiar el terno verde oliva y la tronante arenga cuartelera por un chándal y unas reflexiones escritas, alejado desde hace cinco años de la primera línea de combate, la figura de Fidel Castro sigue siendo un referente para el futuro del régimen, y su propio hermano Raúl se encargó de citarlo en varias ocasiones durante la apertura del VI Congreso del Partido.
En un artículo publicado en los diarios locales, el mayor de los Castro se lamentaba ayer por no haber podido participar en el desfile previo al congreso, pero «les prometí ser un soldado de las ideas, y ese deber puedo cumplirlo todavía». Retirado de tareas de gobierno desde 2006, Castro explicó que podía haber estado en la Plaza de la Revolución «tal vez una hora bajo el sol y el calor reinante, pero no tres horas. Atraído por el calor humano allí reinante, me habría creado un dilema. Créanme que sentí dolor cuando vi que algunos de ustedes me buscaban en la tribuna. Pensaba que todos comprenderían que no puedo ya hacer lo que tantas veces hice».
Sin embargo, continúa, «vale la pena haber vivido para el espectáculo (...) y vale la pena recordar siempre a los que murieron para hacerlo posible», en referencia al 50 aniversario de la fracasada invasión anticastrista de Bahía de Cochinos. Castro menciona que vio por televisión la apertura del congreso («pude apreciar, en las palabras de Raúl y en el rostro de los delegados al máximo evento de nuestro Partido, el mismo sentimiento de orgullo»), pero no hace valoraciones al discurso de su hermano, quien destacó el «aporte moral y liderazgo indiscutible» del «Comandante en Jefe», que no dependen «de cargo alguno». Durante el congreso se renovará la dirigencia del partido y no está claro qué papel se le asignará en adelante a Fidel.
Dos días antes, Castro publicaba la última de sus «reflexiones» en «Cubadebate» para llamar a los jóvenes cubanos a continuar defendiendo las conquistas por las que sus antecesores arriesgaron sus vidas». En «La Batalla de Girón» Castro describe detalles inéditos de la invasión en abril de 1961 por Bahía de Cochinos, que condujeron a «la primera gran derrota del imperialismo en América Latina». Primera de una serie, la reflexión incluye fotografías, mapas y testimonios de algunos de los combatientes que estuvieron en aquel enfrentamiento.