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En este artículo no se pretende realizar un inventario de los robos de activos realizados por los hermanos Castro. Por ejemplo, no se analizan las mansiones sustraídas a la alta burguesía cubana, las cuales están ocupadas por la cúpula castrista y sus amigos extranjeros, en barriadas donde los cubanos de a pie no podemos entrar.
En la neolengua usada por los hermanos Castro los vocablos ‘confiscar’, ‘expropiar’ y ‘nacionalizar’, significan robar. Durante 55 años han desvalijado a cubanos y extranjeros, dado que salvo los españoles que fueron indemnizados gracias al acuerdo firmado en 1987 por Felipe González y Castro, el resto no lo ha sido en la forma adecuada.
El 17 de mayo de 1959, Fidel Castro Ruz firmó la Ley de Reforma Agraria –donde se reconoce el derecho de los propietarios afectados a percibir una indemnización-, que entró en vigor el 3 junio de 1959. Ocho días después, el 11 de junio, el Departamento de Estado norteamericano le envió una Nota al Ministerio de Estado de Cuba –ese fue el último día en que el catedrático Roberto Agramonte Pichardo ocupó dicha cartera-, exigiendo la compensación “de manera justa, rápida y efectiva” por los activos expropiados a norteamericanos.
Las confiscaciones continuaron sin que los afectados hayan sido indemnizados. En un discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz el 6 de agosto de 1960, leyó la lista de las propiedades norteamericanas que confiscó, sin indemnizar a sus propietarios. El 13 de octubre de 1960, Castro hizo aprobar la Ley 890, mediante la cual: “Se dispone la nacionalización mediante la expropiación forzosa de todas las empresas industriales y comerciales, así como las fábricas, almacenes, depósitos y demás bienes y derechos integrantes de las mismas”.
Al día siguiente, el 14 de octubre, fue promulgada la Ley de Reforma Urbana (Nº. 892), por la cual el Estado se apropió de todas las viviendas rentadas, estableciéndoles a los propietarios una pequeña compensación vitalicia. Es uno de los dos tipos de expropiación en que los cubanos recibieron alguna indemnización, debido a que el Estado pasó a ser casateniente monopolista, recibiendo el pago de los alquileres durante varias décadas.
El 6 de junio de 1961 se dictó la Ley de Nacionalización de la Enseñanza que suprimió la educación privada. Todos sus activos pasaron a manos de los hermanos Castro, sin indemnización. Varias escuelas religiosas pasaron a ser sede de la tenebrosa policía política.
El 7 de febrero de 1962 -tres años después de haberse producido el asesinato de la Revolución cubana y ocho meses antes de comenzar la crisis mundial por los misiles nucleares soviéticos instalados en Cuba- el presidente Kennedy -invocando la Ley de Comercio con el Enemigo, de 1917- mediante la Proclama Presidencial 3447 (27 F.R. 1085) decretó un embargo comercial, económico y financiero contra el régimen imperante en Cuba.
El 3 de octubre de 1963, Castro firmó la Segunda Ley de Reforma Agraria, por la cual se nacionalizaron las fincas mayores de 5 caballerías (67 Ha). Se “dispuso como indemnización el pago de 15 pesos por cada caballería expropiada, durante 10 años, no pudiendo ser esta compensación ni inferior a 100 pesos ni superior a 250 pesos mensuales”.
En la primera mitad de la década del sesenta todos los medios de comunicación pasaron a manos de los hermanos Castro, sin que mediara indemnización alguna. Lo mismo ocurrió con la ‘ofensiva revolucionaria’ decretada por Castro el 13 de marzo de 1968: 55.636 micro y pequeñas empresas fueron expropiadas mediante un discurso suyo en la Universidad de la Habana.
Hace casi quince años, el 28 de octubre de 1999, el presidente Bill Clinton firmó la ley que autoriza la venta a Cuba -en efectivo y por anticipado, dado que Cuba es uno de los principales deudores del Club de París- de alimentos, productos agropecuarios y alimenticios, así como medicinas y equipos médicos.
En trece años, de 2001 a 2013, Cuba le compró alimentos a Estados Unidos por 4,7 mil millones de dólares. En el 2008, Cuba adquirió alimentos por 710 millones de dólares, pero al año siguiente “redujo un 15 por ciento sus importaciones de alimentos desde Estados Unidos” como “un reflejo de la crisis que está obligando a la isla a recortar sus gastos”. Después Cuba ha continuado disminuyendo sus compras de alimentos a Estados Unidos, alcanzando sólo 349 millones de dólares en el 2013, debido fundamentalmente a la falta de divisas.
El pasado 20 de mayo se dio a conocer una carta coordinada por Cuba Study Group y Council of the America’s, en la que casi medio centenar de exfuncionarios, políticos y empresarios le solicita al presidente Obama que, pasando por encima del Congreso, ejecute una serie de medidas para flexibilizar el embargo sin obtener nada a cambio. Además de que ni uno solo de los firmantes se ha pronunciado recientemente en contra de la violación sistemática a los derechos humanos que sufre el pueblo cubano y que esa carta incurre en varios errores sobre la problemática cubana, tal parece que la base conceptual que sirvió como punto de partida para la elaboración de la misma es un documento hecho por Fulton Armstrong y Julia Sweig, a quienes algunos consideran son agentes de influencia castristas. ¿Por qué Cuba Study Group y Council of the America’s no se pronuncian al respecto?
En un artículo publicado en este diario el pasado 22 de enero expliqué las razones que tenía para apoyar el embargo norteamericano. Los hechos acontecidos en los cinco meses transcurridos después de la publicación de mi artículo hacen que me reafirme en la posición que adopté en enero.
Por una parte, la represión ha aumentado; en los primeros cinco meses de este año 2014 se han documentado 4.941 detenciones arbitrarias por motivos políticos: 1.052 en enero, 1.051 en febrero, 813 en marzo, 905 en abril y 1.120 en mayo, denunció en su informe mensual sobre represiónla Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN). Todo parece indicar que en este mes la represión será mayor: por ejemplo, fueron “arrestados unos 50 activistas y Damas de Blanco al intentar asistir a un juicio por violencia doméstica” y “periodistas independientes denuncian detenciones, golpizas y amenazas de muerte”.
Por otra parte, continúa la gran campaña mediática promoviendo el levantamiento del embargo. ¿Por qué el título de un artículo del Council of the America’s repite la propaganda del régimen de los hermanos Castro para calumniar a los que nos oponemos a su tiranía totalitaria?