Mariano Rajoy saludó a la líder de las Damas de Blanco, quien se reunió con diputados de todos los partidos españoles, excepto Izquierda Unida.
Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Mariano Rajoy saludó a la líder de las Damas de Blanco, quien se reunió con diputados de todos los partidos españoles, excepto Izquierda Unida.
La líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, se reunió este miércoles en Madrid con el ministro español de Asuntos Exteriores quien, según la activista cubana, le aseguró que la Posición Común de la Unión Europea (UE) se mantendrá mientras en la Isla no haya avances en derechos humanos.
Antes, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, había saludado brevemente a Soler en el Congreso de los Diputados, donde la disidente se reunió con los representantes de todos los grupos políticos, excepto Izquierda Unida, que no asistió.
"Estamos pidiendo el apoyo de los gobernantes, de las personas amantes de la paz, la libertad y la democracia para acabar con la violencia contra las mujeres y los activistas de derechos humanos en Cuba, y también para una transición hacia la democracia", dijo Soler en declaraciones a DIARIO DE CUBA.
"Además, pedimos que no se cambie la Posición Común, que es algo que preocupa a la oposición interna en la Isla", añadió.
En este sentido, aseguró que durante el encuentro con García-Margallo, de alrededor de una hora, el canciller le transmitió que esa política europea "no se cambiará mientras en Cuba no se respeten los derechos humanos".
"Este es el mensaje que yo llevo para la oposición interna en Cuba y para las Damas de Blanco", indicó Soler. "Cuando se cumpla la defensa de los derechos humanos, se cambiará la Posición Común; mientras tanto, se mantiene".
Esa política europea, aprobada en 1996 a instancias del Gobierno español de José María Aznar, exige a La Habana respeto a los derechos humanos y pasos hacia la democracia como condición para una normalización de las relaciones con la UE.
Soler se entrevistó asimismo con el presidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada Moreno, y con representantes de la mayoría de los partidos políticos españoles.
El encuentro con grupos parlamentarios fue convocado por el diputado hispano-cubano Teófilo de Luis, del Partido Popular (PP).
Según Europa Press, en la reunión participaron, además de De Luis, los diputados del PP Guillermo Mariscal y Pablo Casado; Juan Moscoso, del Partido Socialista Obrero Español; Irene Lozano, de Unión Progreso y Democracia; Jordi Xuclà, de Convergencia i Unió; Aitor Esteban, del Partido Nacionalista Vasco, y Carlos Salvador, de Unión del Pueblo Navarro.
En esa reunión Soler "ha dejado claro que en Cuba sigue existiendo la misma represión, la misma ausencia de respeto a los derechos humanos y libertades individuales y colectivas", declaró De Luis a DIARIO DE CUBA.
Consideró que los encuentros con el canciller García-Margallo y los políticos españoles reafirmaron "el compromiso de Madrid con el mantenimiento de la Posición Común, el acompañamiento a la disidencia en su camino a la transición y a la reconciliación, y para no dejar de trabajar porque las libertades y los derechos humanos se respeten en Cuba".
La líder de las Damas de Blanco agradeció la acogida que ha tenido por parte del pueblo y el Gobierno de España.
"En mi país no puedo hablar con ningún político", criticó. "En este país democrático me han dado esa oportunidad".
En sus encuentros de este miércoles, Soler estuvo acompañada por Blanca Reyes, representante de las Damas de Blanco en Europa, y Elena Larrinaga, del Observatorio Cubano de Derechos Humanos.
En cuanto al incidente provocado el martes por un grupo de procastristas que intentóreventar su primer acto en Madrid, realizado en la Casa de América, Soler afirmó: "Para mí es algo normal, porque este es un país con democracia y libertad, y las personas pueden o no aceptar lo que otros piensan. Pero esto sería imposible en Cuba. Cuando el Partido Comunista está reunido, nosotros no podemos ir a protestar".
Diario de Cuba.