| LA HABANA, 5 (ANSA) - El contratista estadounidense Alan Gross reconoció en el juicio, según el gobierno cubano, haber sido "engañado" por la empresa subordinada al Departamento de Estado para la que trabajaba para introducir en Cuba un "proyecto subversivo para intentar derrocar la Revolución", según la tesis de la Fiscalía. Gross se enfrenta a una pena de 20 años de prisión por el delito de "Actos contra la independencia o la integridad territorial del Estado". El juicio, al que la prensa extranjera no fue autorizada a asistir, concluyó hoy y se espera que "su fallo sea pronunciado en los próximos días", según una nota del gobierno cubano leída en televisión. Durante el juicio el contratista "reconocio que fue utilizado y engañado por la DAI, empresa contratista de la agencia gubernamental norteamericana USAID, subordinada al Departamento de Estado que se encarga de programas de desestabilización política contra gobiernos que no son del agrado de la Casa Blanca en América Latina y muchas otras partes del mundo", según la nota. Gross acusó a la DAI de "haberlo puesto en peligro y de conducirlo a su situacion actual y arruinar la vida y la economía de su familia". La Fiscalía, añadió la nota, "aportó elementos de pruebas sobre la participación directa del acusado en la introducción y desarrollo del país de un proyecto subversivo para intentar derrocar la Revolución que tenía como blancos esenciales el sector juvenil, centros universitarios, culturales, religiosos, grupos femeninos y raciales". Su abogado, el estadounidense Peter J. Kahn, afirmó en un comunicado difundido en Washinton que en la primera sesión, celebrada ayer, Gross llevó a cabo una "defensa vigorosa". Gross "ya ha pasado 15 meses en una cárcel cubana. Aunque Alan y su representación legal cubana llevaron a cabo una defensa vigorosa, urgimos con todo respeto a las autoridades cubanas a que pongan en libertad inmediatamente a Alan teniendo en cuenta el tiempo ya cumplido", dijo el abogado. Gross, de 61 años, detenido el 3 de diciembre de 2009 en La Habana está acusado de introducir de forma ilegal en la isla equipos de comunicación satelital, prohibidos en Cuba, para facilitar el acceso a Internet a opositores. Washington negó la acusación y declaró que Gross se encontraba en la isla para facilitar a la comunidad judía conectarse a Internet. El arresto de Gross frenó las iniciativas que el presidente estadounidense, Barack Obama, había comenzado a tomar respecto a Cuba a su llegada a la Casa Blanca. JMG 06/03/2011 12:35 |