El doctor José Rafael Marquina, médico internista venezolano, especializado
en cuidados intensivos, de los pulmones y sueño, residente en Florida, y profesor
de la Nova University, concede una amplia entrevista telefónica a ABC sobre
la enfermedad del presidente Hugo Chávez, cuyos informes obtiene de primera
mano con lujo de detalles.
-¿Tras su regreso de La Habana, cuál es el tratamiento que le darán
a Chávez en Caracas?
-Le aplicarán unas 30 sesiones de radioterapia y no 25 como se había pensado.
En Caracas ya empezó el tratamiento en el Hospital Militar.
-¿Cuántas sesiones se hicieron en Cuba? ¿Dieron algún resultado?
-En Cuba le dieron 10 sesiones y Chávez no ha respondido al tratamiento.
El problema en el centro médico cubano es que se lo aplicaron de forma
desorganizada. Se lo suspendieron cuando le visitó el presidente colombiano
Santos. Fue un desastre. Al presidente le estaban dando la radiación sin tatuaje.
-¿Qué significa eso?
-Hay que marcar la zona donde se va a dar la radiación. Los médicos cubanos
empezaron sin tatuarlo, decían que no lo necesitaba. Levantaban al presidente
a las 6 de la mañana, lo llevaban al primer piso del centro médico CIMEQ,
le hacían la tomografía computarizada y luego la radio. El médico brasileño
les recomendó el tatuaje cuando le examinó el jueves 15.
-¿Cuánta radiación le dieron en Cuba?
-En Cuba le han dado 5.000 “rads” por dosis y por área. En Caracas no sé cuánto,
todo es un misterio con la radioterapia y no han querido dar información.
-¿Cuál fue el resultado de la biopsia que le sacaron en Cuba?
-No conozco los resultados de la biopsia. Las láminas la mandaron a los EE.UU.
y Brasil. Los cubanos asumen que tenía células malignas, cancerígenas.
-¿Finalmente no se operó en Cuba como afirma el norteamericano
Roger Noriega o fue una intervención superficial con laparoscopia
como dice usted?
-Primero hay que aclarar que Chávez tiene un tumor cancerígeno que ha hecho
tres metástasis: en el hígado, en las glándulas suprarrenales y en el área
retropiroteneal y la vejiga. Después de que me llamaran para decirme que tenía
un nuevo tumor de dos centímetros y que había que operarlo en Caracas, Chávez
prefirió hacerlo en La Habana, donde le practicaron la laparoscopia. Ahí vieron
lo avanzado del cáncer y decidieron sólo limpiarle los bordes necróticos. No le
sacaron el tumor de las glándulas suprarrenales dañadas por temor a complicaciones.
-¿La radioterapia en Caracas le complica a Chávez la campaña electoral?
-Durante la radioterapia perderá peso y se le verá con fatiga.
-¿Cómo candidato no podrá recorrer los barrios populares?
-No podrá en esas condiciones. Es posible que le preparen emisiones televisivas
aparentando vigor y fortaleza.
-Ahora luce más delgado lo que complace a la presidente argentina
Cristina Fernández, ¿ya no le dan esteroides?
-Darle estimulantes con los esteroides fue un error y yo se los advertí a los
médicos cubanos.
-¿Si en La Habana no funcionó la radioterapia por qué en Caracas sí?
-Con la radioterapia le están comprando tiempo. Le frenan la expansión del
cáncer pero no se lo eliminan. El problema es que después de esto no va a tener
otra alternativa. No hay nada.
-¿Y no le iban a aplicar quimioterapia también?
-Probablemente lo hagan, pero por la confidencialidad que hay en su entorno
médico no lo sé. Las hijas de Chávez están llamando a medio mundo para consultar
si está bien o no el tratamiento seguido por su padre.
-¿Cómo médico que le recomendaría al presidente Chávez?
-En su condición de presidente que pida 60 días de permiso por el reposo médico
para someterse al tratamiento y esperar a ver con la tomografía los resultados de
la radioterapia, para luego reincorporarse a la campaña electoral. Si no lo hace
así sería irresponsable de su parte como jefe de Estado y padre de familia. Si no
hay una mejoría al cabo de 60 días debería pasar los últimos días de su vida
con su familia y nombrar al que le reemplazará en la campaña electoral
-¿En el peor de los casos qué plazos le pronostica?
-Si no hay respuesta a la radioterapia Chávez debería estar entre nosotros
hasta noviembre o diciembre de este año. Aun respondiendo positivamente
la radio viviría hasta abril del 2013.
-¿A qué se debe su protagonismo sobre la enfermedad de Chávez si
no es oncólogo ni su médico de cabecera?
-Mi interés en el asunto a través de Twitter surgió en febrero cuando Chávez
dijo que tenía dos centímetros de un nuevo tumor. Sabía que estaba mintiendo
y empecé a enviar mensajes por la red. Y sin proponérmelo me he convertido
en una voz autorizada. Por mi credibilidad y reputación a mí me consultan gente
del gobierno que estudió conmigo en la Universidad de Los Andes. Y yo lo hago por
ayudar, para que tenga el tratamiento adecuado.
-¿Le han desmentido alguna vez?
-Nadie hasta ahora, pero a Noriega sí le ha desmentido varias veces el gobierno
venezolano.
