Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.
La Habana, 10 de Abril.- Desde que pasó la época de la batea, los fregaderos son recipientes
de metal montados en mesetas de ladrillos impermeabilizadas con lozas, pero el domingo 7
el Noticiero Nacional de TV anunció que inventamos en Cuba el fregadero totalmente hecho
con trozos de madera -excepto los herrajes de plomería.
Exhibido en una exposición de muebles y adornos supuestamente hechos con desechos de
madera encolados trozo a trozo, y con la propuesta de emplear también pedazos de madera
como ladrillos.
El cubano tiene inventiva agudizada por la escasez y se fabrica cualquier cosa con cualquier
cosa. No se les había ocurrido este fregadero ni a Benjamín Franklin con todos los bosques de
Norteamérica a mano, ni a Albert Einstein, quien gozaría mucho comprobando en Cuba
tanta relatividad.
Tal vez porque la madera se pudre, tiene poros y fibras que recogen mugre y crían moho, se
agrieta. Pero la TV mostró un bello mueble de pequeños trozos encolados, todos de distintos
tipos, supuesto que son desechos de carpintería.
Más interesante resulta que en Cuba los carpinteros carecen de madera, y por tanto de desechos
de ésta, el Estado apenas la importa, y de la peor calidad, la basura es prácticamente la única
fuente de abastecimiento de madera y allí los carpinteros rebuscan pedazos de cajas de
embalaje y de muebles y puertas rotos.
La carencia de clavos, cola y barnices es casi total. Grave problema cuando nos azotan huracanes
el que no tiene la gente ni tablas ni clavos para asegurar sus ventanas ni forma de conseguirlos.
Y si por arte de magia abundaran cola, clavos, etc. y desechos de madera de calidad tan
especial como para construir fregaderos y fabricar ladrillos de madera…
¿No resultaría más costoso e ineficiente que hacérselos producir a las fundiciones y a las
fábricas de ladrillos? Como produjeron siempre en Cuba desde la época de las bateas y sin
salir en los noticieros. - Hasta que vino el comunismo a confiscar y "planificar" no hubo escasez
de materiales y muebles.
¿Y ahora propagandizan como avance el que a las máquinas que en una línea de producción
estampan fregaderos de aluminio las sustituyan por carpinteros que como si hicieran un
rompecabezas arman un fregadero con bloques de madera?
La reportera del noticiero lo calificó ejemplo de: "la vastedad de las soluciones construyentes"
(así de mal construida la frase).
Un problema que limita estas "vastedades" es que no hay clavos en ninguna ferretería y según
el periódico Granma del 8 de abril, en una fábrica de la "/…Empresa metalúrgica Camagüey,
resulta casi imposible dar un paso: la instalación se encuentra abarrotada de pallets cargados
de clavos/…/ 897 toneladas/…" porque la empresa transportista no los recoge.
Y explican a Granma que no los pueden transportar por ferrocarril !porque éstos no disponen
de grúas! (Pero en Cuba, segundo país en el Continente y séptimo en el mundo en inaugurar
su ferrocarril (1837) ¿los ferrocarriles nacidos para transportar cargas… carecen de grúas
en el 2013?).
Podrían fabricar clavos de madera y sacarlos por televisión ya que es imposible sacarlos con
transportes, o hacer grúas de madera como las que usaban en la antigüedad.
Con aplauso televisivo a esas "vastedades" "construyentes" bien podríamos prescindir de los
herrajes del fregadero y sustituirlos por bejucos y cañas huecas. Y hasta "construyentear"
locomotoras a vapor hechas de trozos de madera (como el fregadero) que cuando les falte el
carbón podrían auto consumirse.
Ahorrar electricidad criando masivamente cocuyos (luciérnagas) para encerrar en bombillas
rotas, si acaso el monopolio transportista no deja acumular toneladas de cocuyos o éstos no
mueren por incumplimiento del plan de piensos.
Lo que no pueden, por causa de prohibir las leyes económicas, es hacer que la economía
funcione y el trabajo produzca para satisfacer necesidades elementales y prefieren exhibir en
televisión falsas soluciones. Desde que tenemos memoria las hemos visto: Nuevas máquinas
cubanas que ahorrarán importaciones, helado de malanga, !de todo!, pero jamás sale de
la pantalla al mercado.
Todo maravilloso e inviable, porque, si los inventos viables los premian en concursos pero
nunca los producen, si son incapaces de organizarse para usar esos trozos en algo tan
necesario y sencillo como hacerlos cubos de madera para juguete de niños pequeños, el
fregadero de palo jamás saldrá del televisor para los hogares.
No pasará de ser una obra de artesanía surrealista exhibida y la Seguridad del Estado no
tendrá que prohibirlo por temor a que los balseros lo usen para navegar a Miami.
Es ejemplo este fregadero, junto a las 897 toneladas de clavos que no dejan caminar a sus
productores porque el transportista no los saca y a ferrocarriles que no transportan carga
por carencia de grúas, de la ineficiencia del sistema que pregonan como solución de todas
las injusticias y pobrezas.
!Menos mal que a los socialistas del siglo XXI -pese a su incondicional admiración por los
Castro- si les va a salir bien la misma receta revolucionaria!.
De lo contrario, tras la luna de miel de los regalos de servicios al pueblo, las economías de
estas naciones sufrirán una cubanización, mientras Cuba se haitianiza.
Propongo que le construyan un monumento a ese imposible "perpetum mobile" marxista:
La "planificación socialista de la economía"; mas, como ya se acabó el bronce, no habrá
transporte para la piedra y somos tan inventivos… constrúyanlo con cáscaras de plátano.
Pero como hasta los plátanos escasean, usen ese fregadero, aunque basta como
monumento la vasta vastedad de la devastación de una nación que fue próspera hasta que
los "construyentes" Castro decidieron mejorarla.
