Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Reina Tamayo se llevó los restos de Orlando Zapata a Miami
| |
Desde hace dos días Reina Luisa Tamayo no suelta el cofre que lleva las cenizas de su hijo Orlando Zapata. Pasaba días y noches desesperada, contando las horas en las que su muchacho consumía su vida en una huelga de hambre que finalmente lo mató el 23 de febrero del año pasado.
Reina habló desde La Habana horas antes de partir junto a 12 miembros de su familia hacia EEUU como refugiada, y con una voz bastante temblorosa describió lo que será su nueva vida en ese país: "voy a luchar porque la memoria de mi hijo no se pierda en la nada y se reconozca que fue asesinado por el régimen de los hermanos Castro".
Orlando Zapata, un albañil de 42 años, murió luego de 85 días de una huelga de hambre con la que exigía mejoras en la cárcel, a la que entró en 2003, acusado de delincuente común y contrarrevolución.
Su madre describió el calvario de aquellos momentos y luego de que Washington le concediera la oportunidad de refugiarse en Miami junto a toda su familia, pidió a las autoridades cubanas antes de irse que los restos de su hijo fueran exhumados e incinerados para que "descansaran realmente en paz".
A sus 62 años resume lo que ha sido su vida desde que su hijo se reveló contra el sistema en 2003: "a nosotros nos tocó perder a ese mártir por la democracia que tanto anhelaba la libertad.... Hoy tenemos nada más que las cenizas ¡qué dolor! Esta familia ha soportado atropellos, golpes. Me han tratado de lisiar, hasta a mis nietas pequeñitas las han acosado. Ha sido triste y muy dolorosa la batalla que ha mantenido esta familia pero no nos rendiremos".
Reina Tamayo "comprendió el desespero" en el que cayó su hijo. Y es que llegó a ser la única forma en la que "un régimen como el de Cuba diera beneficios u oyera los derechos que tiene un simple preso... por eso es un mártir".
"Para un huelga de hambre hay que tener demasiada fuerza", recuerda, "y a a todas las madres del mundo solo les pido que se sumen a defender a sus hijos con valor, el amor también cura", concluye.