En los últimos tiempos, ambos medios han sacado algunos artículos que sorprenden por su giro de autocrítica al régimen, pues históricamente han funcionado como voceros y defensores de todas sus actuaciones.
Este cambio coincide con las reformas que ha venido implementando el gobierno de Raúl Castro, nombrado sucesor por su hermano, Fidel, quien tuvo que renunciar por su mal estado de salud.
Métodos autocráticos
El diario Juventud Rebelde, uno de los dos de circulación nacional en Cuba, se quejó ayer de que la burocracia estatal presta cada vez menos atención a las quejas de la población publicadas en sus páginas.
Hay "menos respuestas cuando más se necesitan", subrayó la columna "Acuse de Recibo" del diario, encargada de publicar los reclamos de la población y las respuestas de las empresas estatales.
"Los vacíos mencionados revelan el peso que aún tienen los métodos de dirección autocráticos y verticalistas, casi siempre apegados a concepciones burocráticas de la gestión pública", añade.
Indica que "es imperdonable y paradójico que ello suceda en momentos de tantos cambios flexibilizadores para el país no solo en lo económico, sino en las dinámicas sociales que ello genera".
"Otro elemento preocupante es la impunidad con que se transgreden leyes, normativas y hasta derechos de los ciudadanos, ante los ojos de superiores que entonces descubren en esta columna lo que no detectaron a tiempo. ¿Qué hacían antes?", se pregunta.
Los temas más recurrentes en las quejas de la población son la "grave" situación de la vivienda, deficiencias en los servicios de salud, problemas laborales, asistencia y seguridad social, calidad de los servicios públicos y críticas a la indisciplina social.
El viernes el diario oficial Granma había acusado a los funcionarios estatales de obstruir el acceso a la información.