Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
YAONI SÁNCHEZ - 03/01/2012
Hemos vivido un fin de año sin frío, una Navidad de camisa corta y gotas de sudor, con arbolitos repletos de guirnaldas por todos lados. A trompicones han pasado los 12 meses de 2011 en Cuba, enmarcados por sucesos que -como un par de corchetes- encerraron la realidad nacional entre las excarcelaciones y las detenciones, los controles y las flexibilizaciones. En enero todavía estaban siendo liberados -a cuentagotas- los prisioneros de la Primavera Negra de 2003 y recién ahora han sido indultados 2.900 sancionados por diversos delitos. Lo que comenzó con la discusión de los lineamientos del Sexto Congreso del Partido Comunista, celebrado en abril, concluye ahora con los preparativos para una Conferencia Nacional en la que muy pocos ponen sus esperanzas. Quizás este haya sido el intervalo de tiempo en que nuestras autoridades han implementado más cambios económicos y, sin embargo, nunca la impaciencia ciudadana había llegado a un punto tan alto. Se han dado numerosos pasos, pero el camino, al estilo de una estera rodante, marcha hacia atrás y nos ha dejado a pocos centímetros del lugar inicial.
Los activistas han tenido que lidiar también con el aumento de las campañas mediáticas en su contra y la paramilitarización de los órganos de la Seguridad del Estado. De noche en una esquina, tres desconocidos se lanzan contra un opositor y lo meten a la fuerza en un auto, sin mostrar identificación, sin portar uniforme, sin aclarar qué delito está cometiendo el detenido. La Cuba raulista es por tanto más impredecible en cuanto a castigos, porque la incertidumbre de la represalia se erige como su método más acabado de coacción.Octubre trajo una prueba difícil, tanto para perseguidos como perseguidores, con la muerte de Laura Pollán, la líder de las Damas de Blanco y el revuelo que esta causó. La policía política ajustó por esos días lo que ha sido el sello distintivo en el terreno de la represión del actual Gobierno. Arrestos breves, amenazantes, sin rastros legales, a diferencia de los grandes shows judiciales que tanto le gustaban a Fidel Castro.
La inseguridad también es generada por la lentitud y la vacilación para implementar ciertas reformas sociales y políticas. La eliminación de las restricciones migratorias se ha quedado fuera del balance anual, con la consiguiente frustración de todos los que aguardaban por ella. Tampoco se ha atrevido el general a autorizar la creación de otros partidos y en lugar de abrir los márgenes del debate nacional sigue repitiendo que se trata de un tema "entre revolucionarios". Ha sido una prueba dura para 2011, en que ha debido hacer cambios que irremediablemente le restarán poder y, no obstante, percibe cómo su popularidad va decreciendo cada día. Este que termina no ha sido el año de Raúl Castro, para nada, su terquedad y la propia vida se lo han malogrado.
Yoani Sánchez es periodista cubana y autora del blog Generación Y. © Yoani Sánchez / bgagency-Milán.