Por Jorge Alberto Liriano Linares.
CAMAGUEY, 3 de septiembre.- En pocos días una familia cubana cumplirá su primer
año de haber sufrido una acción represiva acompañada de vandalismo, que los llevó
-de forma injusta y arbitraria- a la prisión, cuando su único delito fue negarse a
cooperar con la dictadura y ejercitar su derecho a la libertad de expresión y
pensamiento y censurar fuertemente las leyes totalmente arbitrarias e injustas.
Padre, madre e hijos, opositores al régimen castro comunista, fueron procesados y
juzgados por los supuestos delitos de atentado, daños y violación de la ley del
Servicio Militar General.
Los hechos tuvieron lugar el 23 de septiembre de 2012, cuando fuerzas represivas
del régimen allanaron -de forma violenta y arbitraria- el hogar de Osvaldo
Rodríguez Acosta.

Las fuerzas represivas invadieron el domicilio de Rodríguez Acosta, presidente del
movimiento opositor Alianza Patriótica de Cuba, en la municipalidad de bejucal,
Provincia Mayabeque, y la emprendieron a golpes con los miembros de la familia,
incluyendo a un niño de 12 años de edad.
Osvaldo Rodríguez Castillo, el hijo mayor, se rehusó a cumplir el mandato dictatorial
de ser reclutado como miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR),
argumentando con dignidad que estaba en contra de cooperar con la tiranía.
Durante la operación policial también resultó arrestada, procesada y sancionada
su madre Juana Castillo Acosta.

Sanciones entre nueve y cinco años de privación de libertad les fueron impuestos,
tras un juicio completamente amañados, donde quedó demostrada la carencia total
de garantías procesales las cuales impidieron que pudieran demostrar su
inocencia: Una vez más las víctimas convertidas en victimarios.
Bajo condiciones infrahumanas de encierro y opresión esta familia cubana mantiene
la frente en alto y la conciencia tranquila, pues su ideal sigue firme y puro. Sus
principios nunca le permitirán cooperar con el crimen, los abusos de poder y el
oprobio de la Dictadura Militar.
Hay quienes afirman que la justicia en Cuba no tiene balanza, porque debido a
los problemas de corrupción existentes en el país, alguien se la robó para venderla.
Fuente: Hablemos Press/ La Habana