Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
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Las declaraciones de Madrid sobre la detención de Ángel Carromero
fueron mínimas y cesaron hace unos días. El joven español conducía
el auto en el que murió el disidente Oswaldo Payá
La retención del español Ángel Carromero en Cuba ha abierto la primera
crisis entre La Habana y el gobierno de Mariano Rajoy en Madrid, una
crisis hasta ahora casi silenciosa en el escenario público.
Tradicionalmente crítico con el régimen castrista, el Partido Popular (PP) de
Rajoy evita estos días toda estridencia que pudiera causar malestar en la isla.
Ello, pese a que las autoridades cubanas han acusado directamente al PP
y la derecha europea de fomentar la "subversión interna" en la mayor de
las Antillas.
España trabaja para lograr el
regreso de Carromero, el joven
dirigente de Nuevas Generaciones (NNGG), las
juventudes del PP, que conducía el vehículo en el que murió hace
poco más de dos semanas el
conocido disidente cubano Oswaldo Payá (foto). Tanto el Ejecutivo
como la formación de Rajoy,
anticastrista beligerante cuando
estaba en la oposición, evitan para
ello toda crítica pública. Los pronunciamientos oficiales en España han sido mínimos y desde hace unos días
incluso han cesado, mientras el joven de 27 años permanece en prisión preventiva
en La Habana.
"Cualquier comentario que yo haga en estos momentos lo único que puede
hacer es dificultar el buen éxito de la operación", afirmó el ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo, pocos días después del accidente que
costó la vida a Payá y al opositor Harold Cepero.
Además de Carromero, en el vehículo iba el sueco Jens Aron Modig. Ambos
jóvenes políticos conservadores europeos habían viajado a Cuba para contactar
a Payá y a otros representantes de la proscrita oposición cubana.
Crisis diplomática
Pocas palabras y una llamada continua a la discreción. Ésa está siendo la máxima
en la línea de actuación pública del Gobierno español. El objetivo es llevar a casa a Carromero, considerado como "número tres" de las juventudes del PP en Madrid
y con vocación de subir en el escalafón.
La empresa se presenta larga y díficil. "No quiero hablar ni decir nada que pueda
ser utilizado en contra de Carromero", justificó su negativa a hablar del tema la
presidenta del Gobierno regional de Madrid, Esperanza Aguirre, contra quien
arremetió el diarioGranma, junto a José María Aznar, el día en el que informó
de que Carromero estaba siendo investigado.
El Ejecutivo de Rajoy se prepara ahora para una crisis diplomática que puede extenderse en el tiempo. De momento no hay siquiera acusación formal contra el
político del PP, que viajó a Cuba con visado de turista pero realizó actividades
políticas, violando las leyes de inmigración de la isla.
La Habana, por su parte, ha reiterado en los últimos días sus acusaciones
contra Carromero y Aron Modig. Se trata de "dos políticos de la extrema
derecha europea", señaló la televisión estatal en un documental emitido en
la noche del viernes.
Rédito político
Consciente de que tiene el viento a favor tras las primeras dudas por la muerte de Payá, el Gobierno de Raúl Castro ha pasado a la ofensiva. Y es que nada apunta a la versión inicial de ciertos sectores de la oposición y el exilio cubanos de que el accidente fuera provocado. Por el contrario, todo parece indicar que Carromero infringió las leyes de tránsito antes del siniestro. Incluso, las versiones de los testigos lo corroboran (foto).
Antes de salir de la isla, Aron Modig admitió en declaraciones a la prensa extranjera en La Habana que llevaba dinero a la
oposición anticastrista. Y en un vídeo mostrado por el Ministerio del Interior
cubano, Carromero habló de un viaje coordinado con miembros del PP y
políticos conservadores suecos. Para Cuba, son pruebas de que "potencias
extranjeras" financian a la oposición interna con el fin de "derrocar" al Gobierno
castrista. La investigación contra Carromero, no obstante, se centra de momento
en el accidente de tráfico.
La causa
Por ahora la fiscalía sigue sin haber presentado una acusación formal, según
fuentes de la embajada española en La Habana consultadas por la agencia
DPA. En caso de ser declarado culpable, podría ser condenado a hasta 10
años de cárcel por homicidio imprudente.
El joven dirigente del PP tenía en España un historial de infracciones de tráfico,
algunas por exceso de velocidad, hasta el punto de que las autoridades habían
abierto un proceso para retirarle el carné de conducir.
Según el diario El País, ningún miembro del Ejecutivo de Rajoy tiene previsto desplazarse próximamente a La Habana, pero el ministro de Exteriores
español ha hablado por teléfono al menos en dos ocasiones con su
homólogo cubano, Bruno Rodríguez.
En las próximas semanas podría haber contactos bilaterales: el secretario de
Estado para Iberoamérica, Jesús Gracia -quien fue embajador en Cuba
durante el momento de mayores tensiones entre el gobierno de Aznar y La
Habana-, coincidirá con el canciller cubano en la investidura del nuevo
presidente de República Dominicana, Danilo Medina, el 16 de agosto. Y
Rodríguez y García-Margallo estarán en septiembre en Nueva York con motivo
de la Asamblea General de la ONU.
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