Overblog Todos los blogs Blogs principales Política
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.

Publicidad

La tiranía con rostro casi humano

  • La tiranía con rostro casi humano
    MARIELA CASTRO, 'DIPUTADA' CUBANA

    JOSE MARÍA BALLESTER

    Derrocha simpatía en los medios occidentales pero es una más del aparato represivo del castrismo.

  •  

  • Tras la farsa electoral del domingo, Mariela Castro Espín, de 50 años, ya es 'diputada' de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba. Sin embargo, y a diferencia de muchos de los prebostes del castrismo, no ha medrado en el aparato del Partido Comunista sino en ámbito social: desde hace años dirige el Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba, plataforma que ha utilizado para hacer una encendida defensa de los 'derechos' de los gays en la isla caribeña.

    Su objetivo es que logren los mismos 'derechos' que en Europa; por ejemplo el 'matrimonio' entre personas del mismo sexo. De momento, es que no. Por lo que cabe esperar que aproveche su presencia en el sucedáneo de asamblea para hacer avanzar su causa. Aunque algo ha conseguido: tras años de lobbying de Mariela, en 2008 el régimen legalizó las operaciones de cambio de sexo.

    Y además con coste cero, que estamos en Cuba y la sanidad universal, gratuita y de calidad -aunque, ya entrados en el siglo XX1, no logren controlar el último brote de cólera- es un 'tesoro de la Revolución' que hay que promocionar las veinticuatro horas del día. Si además es para defender la causa gay, en Occidente reciben con los brazos abiertos.

    Mariela no es una excepción y lleva años viajando a lo largo y ancho de Europa y América, invitada por universidades y fundaciones afines, con una facilidad que ya quisieran para sí los disidentes. Le gusta especialmente participar las manifestaciones de 'orgullo gay' -hace pocos años recorrió en coche descapotable la de Hamburgo- y no le hace ascos a la presencia en los medios, que no le suelen enviar a entrevistadores impertinentes.

    Si, por casualidad, uno de ellos se atreve a recordarle la auténtica naturaleza del régimen cubano, Mariela, en un ejercicio de cinismo, echa balones fuera jugando con las palabras, como en mayo pasado en Nueva York, cuando no tuvo reparos en decir que se consideraba ‘una disidente del poder hegemónico global’.

    Tampoco le importa incurrir en la broma de mal gusto como cuando tira de Martín Luther King y afirma ‘soñar’ con una Cuba que logre mantener su ‘soberanía’ a lo ‘largo del tiempo’ para elegir el camino que permita ‘sostener nuestra libertad’.

    Sin embargo, si el contradictor es un disidente de la isla, aunque no sea el más recalcitrante -como Yoani Sánchez-, entonces Mariela exhibe sus colmillos. ‘Parásitos despreciables: ¿recibieron la orden de sus empleadores de responderme al unísono y con mismo guión predeterminado? Sean creativos. Eso es lo que respondió a Sánchez durante una agria polémica que ambas mantuvieron en Twitter.

    A fin de cuentas, Mariela, por mucho que intente distanciarse, no puede dejar ni un solo momento de ser la hija del único dictador del continente latinoamericano, bajo cuyos auspicios la represión ha aumentado notablemente en el último año.

    Mariela es hija de Raúl y de Vilma Espín -fallecida en 2007-, aquella chica de familia bien -era hija de un importante ejecutivo de Bacardí- que aprovechó una estancia estudiantil en Estados Unidos para viajar a México y unirse al pequeño grupo de barbudos que preparaba el derrocamiento de Fulgencio Batista.

    Raúl y Vilma fueron la pareja mítica de la Sierra Maestra y se casaron pocos días después de que los barbudos hicieran su entrada en La Habana, Además de Mariela, fueron los padres de Débora -ingeniera química y casada con Luis Alberto Rodríguez, un discreto prócer del castrismo, que dirige un holding del régimen-, Nilsa y Alejandro, militar y autor de un infumable ensayo –supuestamente versa sobre relaciones internacionales- titulado Imperio del terror, que parece una colección de fascículos progres de mala calidad, listos para ser distribuidos en algún campus.

    Mariela, en cierta medida, continúa la labor feminista de su madre que, desde 1960 hasta su fallecimiento presidió la Federación de Mujeres Cubanas pero con el toque posmoderno que aporta la causa gay. Lo cual no quiere decir que no le guste la buena vida.

    Está casada –no se sabe bien si en segundas o terceras nupcias- con un empresario sicilianoque responde al nombre de Paolo Titolo, con quien tiene dos hijos y con el que viaja con frecuencia a la isla mediterránea. Titolo, por su parte, cuando está en Cuba no se dedica al turismo. Representa allí los intereses de un grupo multinacional portugués; el canal Martí Noticias le acusa de ser un extorsionista y un ambicioso.

    Puede que en las actividades de Mariela y de los suyos se plasme lo que será la Cuba de los próximos años: feminismo a punta de pala, ‘derechos’ de los gays y suculentos negocios para una pequeña ente. Pero sin libertades para la mayoría de los cubanos.

    Gaceta.es

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post