Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Por: LUDMILA VINOGRADOFF/ Caracas 12-6-2013
Al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, le encantan las fabulaciones y va a camino de convertirse en el «rey de las conspiraciones denunciadas». El sucesor de Hugo Chávez comenzó su campaña electoral con la afirmación de que el difunto presidente se le había aparecido en forma de «pajarito». Ahora asegura que paramilitares y la oposición -que al parecer «ha comprado 18 aviones de guerra»- lo quieren matar.
Menos de mes y medio después de proclamarse presidente, tras unas elecciones impugnadas por el candidato opositor Henrique Capriles, Maduro ha denunciado diez complots en su contra o contra Venezuela y ninguno ha sido demostrado.
Mientras a los venezolanos les agobia una crisis económica sin precedentes, el presidente sueña con las conspiraciones, que parecen más bien montadas en un laboratorio. Basta repasar las 50 conspiraciones que denunció Hugo Chávez y las 600 que mencionóFidel Castro.
Nicolás Maduro no se limitó a denunciar la «inoculación» del cáncer a Chávez, también insistió que a él le querían «inocular» una enfermedad letal. El gobernante afirmó que, desde el exterior, un grupo de expertos quería inocularle un «veneno», pero «no para que me muera en un día, sino para que la enfermedad me dure meses». Desde entonces, no ha hablado más del plan macabro.
La política económica del Gobierno y la devaluación impuesta han dejado la producción nacional por los suelos, la inflación por los cielos y un desabastecimiento crónico. Pero el Ejecutivo culpa a la empresa privada de un supuesto sabotaje económico. El pasado marzo, Nicolás Maduro denunció una «conspiración contra la economía venezolana». «Muchos (países amigos), a través de su Inteligencia internacional, han recibido la información de que hay una conspiración contra la economía venezolana desde antes del 5 de marzo» (fecha de la muerte de Hugo Chávez).
No satisfecho con denunciar planes en su contra, también reveló una supuesta conspiración contra su oponente político, Henrique Capriles. El político venezolano denunció que la CIA y el Pentágono estaban detrás de un supuesto plan para asesinar al excandidato presidencial de la derecha venezolana, para luego «echarle la culpa al Gobierno Bolivariano y crear un caos en Venezuela».
Los estadounidenses no son los únicos que, al parecer, tienen el punto de mira en Venezuela. El pasado abril, a solo una semana de las elecciones presidenciales y mientras bajaba en las encuestas, Maduro denunció que«mercenarios pagados por la derecha salvadoreña» llegaron al país con la intención de matarlo. «El primer objetivo de este grupo mercenario (...) es incrementar la violencia en las principales ciudades del país cometiendo homicidios bárbaros. El segundo, incrementar el sabotaje del sistema eléctrico y el tercer objetivo (...) matarme». Hasta el momento, no se sabe nada de los mercenarios centroamericanos.
Nicolás Maduro ha asegurado en varias ocasiones que el expresidente de Colombia está detrás de un plan para eliminarlo. Hasta hoy no se ha ofrecido ninguna evidencia sobre ello, más allá de los mensajes enTwitter de Álvaro Uribe, en los que ataca las pobres políticas económicas de Maduro.
Días después del anuncio de una inflación récord, Maduro anunció que la Seguridad del Estado «había capturado a dos bandas de paramilitares que venían a atacar nuestra Venezuela, una en Táchira y otra en Portuguesa, daremos detalles», dijo. El ministro del Interior anunció el arresto de seis personas que supuestamente «pudieron atentar contra Maduro».
El exvicepresidente y periodista José Vicente Rangel aseguró la semana pasada que «venezolanos de la oposición» firmaron un contrato de compra de 18 aviones de guerra, que serán llevados próximamente a una base militar de Estados Unidos en Colombia. El vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón, emplazó a Rangel a acudir a la ONU para investigar esta denuncia bélica.
El presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, acusó al partido de la oposición Primero Justicia, de Leopoldo López, de planear un golpe. «Se acabó el tiempo de estar perdonando conspiraciones. Si van a dar un golpe de Estado, échenle bolas», dijo Cabello.
ABC.es