Las posibilidades de expandir negocios hacia una Cuba de mayor apertura y lograr participación económica en ese mercado debe ser una iniciativa de los empresarios y la injerencia del gobierno tendría que limitarse a ser un facilitador de información.
A esa conclusión llegó el ex secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) de 2006 a 2007, Ricardo A. Rivera Cardona, actual presidente de la Cooperativa de Seguros de Vida de Puerto Rico (COSVI).
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Ricardo A. Rivera Cardona, ex secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) de 2006 a 2007. EL VOCERO/Archivo
Dijo que mientras ocupó la posición de Secretario de Desarrollo Económico se realizó una evaluación sobre las posibilidades que planteaba una apertura de Cuba hacia el capitalismo, y lo que sugería era ampliar los mercados turísticos que se pretenden acercar a Puerto Rico, mientras en la parte de comercio y exportaciones recomendaba aprovechar las oportunidades para impulsar negocios.
“Mi opinión es que el gobierno debe ser facilitador y eso tiene muchas ramificaciones. Una es dar conocimiento, quitar los miedos a nuestra empresa privada, adiestrar desde el punto de vista económico, ver como operan los tratados internacionales y como canalizar negocios”, explicó Rivera Cardona.
No obstante, sostuvo que “la realidad es que la responsabilidad grande de hacer las negociaciones con ese mercado le toca a la empresa privada, como fue el caso de Panamerican Grain hace varios años”.
“Si algo el gobierno puede hacer es facilitar. Ellos –Panamerican Grain- nunca se montaron en una misión nuestra, fueron solos, hicieron el “research” y esto hay que trabajarlo duro, cada cual”, abundó.
Panamerican Grain, al igual que otras empresas estadounidenses tienen permiso del Tesoro de Estados Unidos para suplir esporádicamente al mercado cubano, en las áreas de comestibles, medicamentos y productos agrícolas.
“Hay industriales, comerciantes y pequeñas y medianas empresas que están interesadas en aprovecharse de esa oportunidad en Cuba. Hay empresas privadas con sus planes de acción listos desde los años 90 para su entrada a Cuba y ahora todas las variables van cayendo más rápido que antes en esa dirección”, destacó Rivera Cardona.
Mencionó que la evaluación realizada en el pasado indicaba que al principio de una apertura de Cuba, habría mucha curiosidad de otros países, sobre todo de Estados Unidos. Por ejemplo, en el lado del turismo habría una movilidad de turistas hacia la vecina isla “y eso representa a corto plazo de la apertura, un cantazo para Puerto Rico”.
Sobre las misiones comerciales que por años han realizado todos los gobiernos en Puerto Rico, mencionó que esos esfuerzos deben integrarse a las diferentes asociaciones de comerciantes, empresarios e industriales locales para que no se quede como un intento y no haya continuidad para hacer más negocios.
Resaltó que “aun en la empresa privada hay mucho desconocimiento que el gobierno puede disipar y Cuba es mucho más allá de Fidel”.