Calixto Ramón Martínez Áreas. Foto: Hablemos Press.
Por Ernesto Aquino/ Hablemos Press.
La Habana, 22 de septiembre.- La persecución,
el encarcelamiento y otros métodos represivos
contra periodistas independientes, por su activismo
en función de la verdad y el ejercicio pleno del
derecho a la libertad de expresión
e información, constituyen peligros reales dentro
del diario vivir de los que nos dedicamos a esta
honrosa actividad.
En cualquier lugar, donde la verdad puede poner en
riesgo la seguridad de un ser humano, se levanta
con firmeza el periodismo digno, a pesar de todos los riesgos y contra
la arrogancia de cualquier despotismo; por eso, el maltrato,
el encarcelamiento y toda acción violenta y trato degradante contra
un periodista -en cualquier parte de este universo nuestro-, es
razón suficiente para convocar la solidaridad de todos los defensores
de la democracia y los derechos humanos, levantar -como una espada
de luz- nuestras voces, y fundir en un solo clamor nuestra
demanda irrenunciable para exigir su inmediata e incondicional
liberación.
Un periodista preso, no es un problema de importancia individual;
un periodista preso es una lanza clavada en el costado de la libertad
de expresión, haciendo pedazos el corazón de todos los derechos;
y el mundo libre, tiene el compromiso humano de levantarse, como un
puño cerrado de cara al cielo, exigiendo respeto y gritando: ¡LIBERTAD!

